En esta edición, Enfoque Derecho presenta la entrevista realizada a José Cúneo, Master of Laws (LL.M.) de la London School Of Economics and Political Science y socio del Estudio Payet, Rey, Cauvi, Pérez Abogados, sobre las perspectivas y retos del nuevo gobierno en materia de minería.

ED : ¿Qué perspectivas existen para la regulación minera ante un contexto en el que los precios actuales de los minerales no son lo que eran al inicio del gobierno saliente ?

José Cúneo: La minería, como sector, es probablemente el que más regulación ha tenido desde siempre: la industria ya ha asumido que tiene un nivel de regulación bastante alto y ha aprendido a manejarse bajo esos estándares. Ciertamente, el tema de los precios es sensible, porque puede generar que un proyecto camine o no camine.

La regulación tiene que acompañar la realidad económica. Si tuviera que mencionar un aspecto para mejorar en el nivel regulatorio, con el fin de fomentar la inversión y los proyectos, sería definitivamente la simplificación: la cantidad de licencias y permisos para sacar adelante un proyecto. Para sacar un EIA se tiene que pedir autorizaciones ante la ANA para poder evaluar el recurso, entonces las licencias se cruzan entre sí. El Senace, como idea de una ventanilla única para tramitar todos los requisitos, es espectacular. El gobierno debe llevarlo de una manera técnica que permita facilitar los proyectos. Lo peor que puede pasar es crear una ventanilla única donde el encargado de coordinar no articule correctamente con los distintos sectores.

También existen experiencias de proyectos de colaboración público-privada en el sector muy bien recibidos por las poblaciones (en el área de influencia de los proyectos). El objetivo es que sea más fácil llevarlos adelante porque beneficia a la población y mejora su relación con la empresa.

ED: En el 2014 aumentaron los requisitos necesarios para pedir Convenios de Estabilidad Jurídica y Tributaria en proyectos mineros. Estos convenios permiten a las empresas del sector tomar una “foto” de la regulación en sus sectores y mantenerla por hasta 15 años. ¿Cabe la posibilidad que se vuelva a modificar el régimen de estos convenios? ¿No es contraproducente que se modifiquen sus requisitos?

JC: La seguridad que te dan los Convenios de Estabilidad se mantiene, a mi parecer. Lo que se ha generado es que el nivel de inversión mínimo exigido para acceder a los convenios ha pasado de un monto que estaba desfasado [un mínimo de US$50 millones en la inversión]. El problema es que se ha puesto una valla demasiado alta (proyectos de mas de US$500 millones de inversión inicial), lo que desincentiva el acceder a ese beneficio.

Un punto importante que podría aclararse es que los Convenios de Estabilidad están dirigidos principalmente a impuestos y -de estos- al Impuesto a la Renta (IR), pero nada impediría que el Estado cree algún aporte cuya base imponible sea la misma que la del IR. Esta es una discusión pendiente, que ha surgido a raíz de la modificación del tratamiento tributario a ciertos aportes de pensiones, y creo que el futuro gobierno haría bien en aclarar si se pueden considerar cubiertos por el Convenio o no en el caso de una modificación a la normativa.

ED: Los Estándares de Calidad Ambiental han vuelto al debate por el tema de Doe Run, ¿qué nos podría comentar al respecto?

JC: Sobre los Estándares de Calidad en el Aire, particularmente en el óxido de sulfuro, que es la principal emisión de las refinerías y otras plantas metalúrgicas, el estándar ha pasado de 365 microgramos por metro cúbico en el 2001 a solo 20 a partir del 2014 — solo 13 años.

Todos quisiéramos llegar a esos estándares, pero en el caso de La Oroya y de otros casos donde no se llega, simplemente se prorroga [la entrada en vigencia del nuevo límite más exigente]. Uno de los temas que tendrán que tocarse desde el Minam del nuevo gobierno es que se debe establecer un proceso de implementación que considere la base -un tanto más atrasada- de la que parte el Perú. Un inversionista europeo puede estar acostumbrado a trabajar con esos niveles, pero cuánto cuesta pasar las actividades que ya están operando a los nuevos estándares, ¿es rentable o deben detenerse?

ED: Sobre la minería informal…

JC: Este tipo de minería no suele tener mucha presencia directa o en las zonas de operaciones de los principales proyectos, pero sí afecta: es difícil para el común de la población hacer una diferencia entre quienes pueden talar, instalar dragas, etc. sino que se percibe a la actividad minera como un todo, lo que puede ser contraproducente para la industria en general.

No hay comentarios

Dejar respuesta