De Sailor Moon, Sexo, Género y Derecho: ¿Son las Sailor Stars transgénero o transexuales?

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Por Karen Bertola, bachiller en Derecho y gestora de la maestría de Derechos Humanos de la PUCP.


Si bien Sailor Starmaker, Sailor Starfigther, y Sailor Starhealer, no son los personajes más populares del afamado anime Sailor Moon (recién aparecen en el capítulo 173), si queremos hablar de género, son uno de los puntos más interesantes a analizar.

Es común pensar que los términos “transexualidad” o “transgénero” son ajenos, indistintos entre sí, e irrelevantes para el derecho. Sin embargo, si vivimos en una sociedad regulada por normas jurídicas, estos conceptos siempre se van a ver relacionados con las mismas. Qué mejor manera para descubrir y analizar esta relación que viendo el caso de Sailor Moon, el cual seguramente pasó desapercibido durante nuestra infancia.

En este artículo hablaremos de conceptos básicos de la teoría de género, tales como la diferencia entre sexo, género, y sexualidad, y las diferencias entre transgénero, y transexualidad.

Acerca de las Sailor Stars

Sailor Starmaker, Sailor Starfighter, y Sailor Starhealer, forman parte de las Sailors Star Lights, o de su alter ego, el grupo musical masculino “Three Lights”, enviadas para salvar a Kakyû, la princesa de Kinmoku.

Cada una de ellas asume una identidad masculina al momento de encontrarse en el planeta tierra, adopta nombres tales como Seya, Taiki, y Yaten, viste terno, y participa como miembro de una boy band extremadamente popular entre las adolescentes de la serie. Viven su vida regular, incluso asisten, como hombres, a la misma preparatoria que Serena (Sailor Moon).

Es aquí donde surgen las preguntas, que si bien son muy difíciles de responder, son necesarias de formular: ¿qué es lo femenino y lo masculino? ¿qué es lo que vincula una característica a una de estas categorías?

Sexo, género, y sexualidad

En este punto, para poder comprender la pregunta, es necesario plantear tres conceptos básicos: el sexo, el género y la sexualidad.

Si bien actualmente no existe consenso, para efectos de este artículo entenderemos como sexo a la alusión a los aspectos físicos, biológicos y anatómicos que distinguen lo que es un macho y una hembra[1]. Es decir, sexo, en este caso, será tomado como las características biológicas predeterminadas al momento del nacimiento de un ser humano, bajo un concepto binario.

Por otro lado, el concepto de “género nos remite a las características que social y culturalmente se adscriben a hombres y mujeres a partir de las diferencias biológicas, constituyendo así lo que se conoce como género masculino y género femenino. El concepto de género alude pues a una realidad compleja, fundamentalmente psico-social y simbólica que se asienta en la variable sexo y que interactúa con ésta generando actitudes, comportamientos, valores, símbolos y expectativas diversas según distintos grupos sociales[2]”.[3]

Finalmente, el concepto de sexualidad hace referencia a aquel hacia quien un individuo dirige su orientación sexual.

El entendimiento binario o dualista de la sexualidad

Una vez determinadas las diferencias entre sexo y género, es necesario notar la dualidad que envuelve a los conceptos mencionados. Siempre – o casi siempre – se hace referencia a dichos conceptos de manera binaria, hombre/mujer, masculino/femenino, casi negando la posibilidad de un comportamiento que se separe de alguno de los dos extremos.

Es así que los estudios de género han establecido que las categorías “mujer” y “varón” son productos culturales, construcciones sociales que las mismas sociedades elaboran a fin de informar a sus miembros (mujeres y varones) sobre las formas de ser, sentir y hacer, que les están asignadas, permitidas y son socialmente valoradas[4].

Frances Olsen señala que nuestro pensamiento ha sido estructurado en torno a series complejas de pares opuestos: racional/irracional, pensamiento/sentimiento, objetivo/subjetivo[5], siendo cada una de las partes tradicionalmente asignada a un género, lo que permite construir lo que es socialmente “correcto” o “natural” para cada uno de ellos. En este punto es necesario resaltar que el sistema de dualismos también es un sistema de jerarquías. La división en dos conjuntos también implica la subordinación de uno al otro, o la preferencia de uno sobre el otro[6]. En este caso, el conjunto de características asociadas a lo masculino prevalecen sobre lo femenino.

Frente a este problema existen diversas estrategias feministas, siendo las tres principales el rechazo a la sexualización, el rechazo a la jerarquización, y la androginia. El rechazo a la sexualización implica que si bien existe una jerarquización entre las características binarias, como por ejemplo, la racionalidad sobre la sensibilidad, éstas no deben ser pre asignadas o determinadas al género femenino.

Por otro lado, el rechazo a la jerarquización, si bien busca evitar la prevalencia de unas características por encima de otras, no niega ni rechaza la sexualización. Es decir, es posible asignar ciertas características como innatas al género femenino, pero no afirmar que éstas sean superiores o inferiores a su par dual.

En la tercera estrategia, la androginia ataca al mismo tiempo tanto a la sexualización como a la jerarquización. Los hombres no son más objetivos, directos, o precisos que las mujeres, ni es particularmente admirable ser objetivo, directo, o preciso[7].

Si partimos del supuesto que esta estrategia es la que debe ser aplicada para evitar un encasillamiento en un binomio, aún es necesario salir del patrón pre establecido en el cual sexo, género y sexualidad van de la mano en los patrones comúnmente aceptados: sexo femenino predeterminado al momento de nacer, género femenino, y sexualidad dirigida al sexo masculino, o, por el contrario, sexo masculino predeterminado al momento de nacer, género masculino, y sexualidad dirigida al género femenino.

Esta línea se rompe cuando hablamos de transgénero y transexualidad.

Transgénero y transexualidad

Si apreciamos de manera cuidadosa las transformaciones de las Sailor Stars, es posible señalar que éstas no solo cambian de vestimenta, sino que sus cuerpos también cambian.

En la transformación, se pasa de un fondo azul y un cuerpo con pectorales, a un fondo color rosa, y un cuerpo claramente femenino, con senos y una cintura marcada. Muy distinta a la situación de Haruka, quien, a pesar de utilizar ropa comúnmente denominada como masculina, no presenta un cambio en su fisionomía al momento de su transformación a su alter ego, Sailor Urano. Es más, a diferencia de las Sailors Stars, ella es reconocida lo largo de toda la serie y en todo momento como mujer.

Es aquí donde volvemos a la primera pregunta: ¿calzan las Sailor Stars en las categorías transgénero o transexual?

Transgénero es una persona que expresa un género distinto al del sexo predeterminado al momento del nacimiento[8]. Se siente identificado con el opuesto en la dualidad antes mencionada. En este sentido, un transgénero es, por ejemplo, una persona de sexo masculino pre determinado al momento de nacer pero que se identifica con el género femenino y viceversa.

Por otro lado un transexual es una persona que ha dado un paso más allá. Esta se ha sometido una operación de re asignación de sexo.

Claramente, en el caso de las Sailor Stars las categorías son difusas. Se podría afirmar que el sexo pre determinado al momento de nacer de ellas sería el femenino, sin embargo, la capacidad de transformación ilimitada implica un terreno sin explorar. Asumiendo una completa transformación física, que involucra órganos sexuales, es arriesgado pero posible decir que nos encontramos ante un caso de transexualidad.


[1] Lamas, Marta. La antropología feminista y la categoría género. En: Nueva antropología No 30. México, 1986.

[2] Kogan, Liuba. Masculinidad/femineidad. Estereotipos de género en el sector socioeconómico alto de Lima. Tesis de Licenciatura. PUC, Lima, 1993

[3] Ruíz Bravo, Patricia. Una aproximación al concepto de Género. En: https://imas2009.files.wordpress.com/2009/04/texto-genero-defensoria.pdf

[4] Ruíz Bravo, Patricia. p.4

[5] Olsen, Frances, El sexo del Derecho. En: http://agendadelasmujeres.com.ar/pdf/olsen.pdf

[6] Ibidem

[7] Ibidem

[8] Strout District Country, “Gender Equiality SCHEME AND ACTION PLAN 2007”

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Pasamos la Facultad anhelando algún ejemplo interesante. Nadie nos habló de los problemas de filiación de Luke Skywalker, nadie nos contó cómo debíamos entender la soberanía de Genosha, nadie explicó si la segregación de muggles y magos era correcta. Tampoco nadie nos dijo qué pasaba con la herencia de Gokú cada vez que resucitaba, cuál era el interés superior del niño en el caso de los Caballeros del Zodiaco, si Ranma era transexual o transgénero, ni tampoco si el Sr. Spock tenía derechos humanos. Buscamos crear un espacio donde se puedan responder esas preguntas. Donde la ficción sea el alimento sobre el que construimos el Derecho. Si la realidad se vuelve plana, ¿no vale la pena ver más allá, ir más allá? Creemos que la ficción nos ofrece esa chance.Y dentro de la ficción apostamos por las subculturas que se han visto marginalizada: los cómics, el anime, el manga, los súper héroes, la magia, la fantasía, lo medieval, lo gótico, lo espacial. Parece un trabajo inútil o descabellado, pero, como señalaba André Breton hace casi un siglo, “no debe ser el miedo a la locura el que nos obligue a poner a media asta la bandera de la imaginación”. Muchas personas buscan escapar del Derecho a través de libros, películas o la TV. Buscan desabotonarse la camisa, desajustarse la corbata (o soltarse los tacos) para liberarse del Derecho. No nosotros. Combinamos nuestras obsesiones. Vemos al Derecho en las páginas del cómic y mientras estamos en el cine. Lo vemos en la última serie de Netflix, en el manga que acabamos de descargar y en cada misión que nos toca hacer en el Play 4. Sería más fácil desconectar y desengancharnos del Derecho. Sería más fácil no cuestionar el conocimiento jurídico, pero no podemos, así que creamos este blog para canalizar nuestras obsesiones de esta forma. Vamos por el margen del Derecho. Lo acariciamos pero nos alejamos a la vez. Este es nuestro placer culposo (y doloso). No estamos. Somos Outlaws. Blog colectivo conformado por Carlos Elguera, Karen Bertola, Julio Rodríguez Vásquez, Renato Constantino, Rita Zafra, Adrián Lengua, Javier Murillo y Pablo Rosales.

2 Comentarios

  1. ¿Qué sucedería con el problema de la identificación civil?. En el caso de las Sailors Stars, tienen la facultad de transformarse físicamente y revertir dicha transformación, de hombre a mujer y viceversa. Es decir, que un individuo vendría a tener dos identificaciones legales, con los géneros de hombre y mujer.
    Se complica el tema en el caso de que dicho individuo tenga descendencia. Si engendra un hijo en su condición de mujer y luego revierte a la condición de hombre ¿Tenemos dos padres?. ¿Tiene algún derecho sobre el menor al tener el genero de hombre, pese a que lo engendró en el genero de mujer?

  2. Son las situaciones que se dan en la sociedad actual se deben buscar formas para que personas con orientación homosexual puedan vivir como transgéneros o travestis sin ser discriminados.

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