Por el Mg. Gilberto Mendoza del Maestro. Profesor de Derecho Civil de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Nuestro código civil regula la figura de la unión de hecho mediante la cual 2 personas, libres de impedimento matrimonial (unión de hecho propia), generan diversos efectos como la sociedad de bienes sujetas al régimen de sociedad de gananciales.

Cómo se ha regulado en el ámbito Registral, es lo que vamos a abordar en el presente post.

REGULACIÓN

En nuestro ordenamiento, teniendo como antecedente el art. 9 de la Constitución de 1979, el actual art. 5 de nuestra Carta vigente regula la figura de la siguiente manera:

“Artículo 5.- La unión estable de un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho, da lugar a una comunidad de bienes sujeta al régimen de la sociedad de gananciales en cuanto sea aplicable.”

EL Tribunal Constitucional ha señalado que la unión debe ser monogámica y heterosexual, con vocación de habitualidad y permanencia, conforme una unidad de bienes, debiendo excluirse que alguno de los convivientes se encuentre casado o haya conformado otra unión de hecho.[1]

En ese sentido el Art. 326 de nuestro Código Civil señala:

Artículo 326.- La unión de hecho, voluntariamente realizada y mantenida por un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, para alcanzar finalidades y cumplir deberes semejantes a los del matrimonio, origina una sociedad de bienes que se sujeta al régimen de sociedad de gananciales, en cuanto le fuere aplicable, siempre que dicha unión haya durado por lo menos dos años continuos.

La posesión constante de estado a partir de fecha aproximada puede probarse con cualquiera de los medios admitidos por la ley procesal, siempre que exista un principio de prueba escrita.

La unión de hecho termina por muerte, ausencia, mutuo acuerdo o decisión unilateral. En este último caso, el juez puede conceder, a elección del abandonado, una cantidad de dinero por concepto de indemnización o una pensión de alimentos, además de los derechos que le correspondan de conformidad con el régimen de sociedad de gananciales.

Tratándose de la unión de hecho que no reúna las condiciones señaladas en este artículo, el interesado tiene expedita, en su caso, la acción de enriquecimiento indebido.

Las uniones de hecho que reúnan las condiciones señaladas en el presente artículo producen, respecto de sus miembros, derechos y deberes sucesorios, similares a los del matrimonio, por lo que las disposiciones contenidas en los artículos 725, 727, 730, 731, 732, 822, 823, 824 y 825 del Código Civil se aplican al integrante sobreviviente de la unión de hecho en los términos en que se aplicarían al cónyuge.

En sede registral, tomando en consideración el principio de titulación auténtica, la inscripción del reconocimiento de unión de hecho se realiza en mérito al parte notarial o judicial respectivo. [2]

Una vez inscrito el título en el Registro Personal, procede el traslado a la partida correspondiente al Registro de Predios,[3] salvo los casos en los cuales ninguna de las personas que conforman la sociedad reconocida figuran como propietarios del inmueble.[4]

La unión de hecho origina pues una comunidad de bienes que se sujeta a las disposiciones del régimen de sociedades de gananciales. En ese sentido, una vez reconocida esta relación entre los convivientes, se presume el carácter común de los bienes adquiridos durante la vigencia de la unión de hecho.[5]

Por lo que para inscribir un bien con la calidad de social a favor de una unión de hecho deberá verificarse el reconocimiento judicial o notarial de ésta en el Registro Personal que corresponda al domicilio de los convivientes.[6]

Así pues mediante precedente se ha señalado:

PRECEDENTE V.7.-INSCRIPCIÓN DE LA ADQUISICIÓN DE UN BIEN CON LA CALIDAD DE SOCIAL A NOMBRE DE UNA UNIÓN DE HECHO
“A efectos de inscribir la adquisición de un bien por una unión de hecho con la calidad de social, debe acreditarse ante el Registro el reconocimiento judicial mediante el cual se declare que la misma origina una sociedad de bienes”.

Por tanto:

“cuando los adquirentes manifestaron ser de estado civil solteros en la introducción de la escritura pública, y no consta inscrito el reconocimiento de unión de hecho entre ellos, procede inscribir la adquisición en calidad de copropiedad, aun cuando dentro de la escritura pública se indicó que eran convivientes.”[7]

Igual criterio se adopta cuando los adquirentes:

“manifestaron ser de estado civil divorciados en la introducción de la escritura pública, y no consta inscrito reconocimiento de unión de hecho entre ellos, procede inscribir la adquisición en calidad de copropiedad, salvo que hayan manifestado en el cuerpo de la escritura adquirir en calidad de convivientes señalando expresamente que no se aplica la copropiedad, en cuyo caso a fin de inscribir la adquisición a favor de los conformantes de la unión de hecho se requerirá la previa inscripción del reconocimiento de la unión de hecho en el Registro Personal.”[8]

Debe tenerse en cuenta, conforme al artículo 3 de la Ley 30007, el notario carece de competencia para declarar el reconocimiento de la unión de hecho cuando uno de los convivientes ha fallecido, siendo por tanto competencia del órgano jurisdiccional.[9]

Ahora bien, tampoco basta la rectificación de la titularidad de la propiedad[10] en mérito a la sola declaración del titular registral en el sentido que lo adquirió durante la convivencia, por cuanto previamente debe reconocerse la unión de hecho notarial o judicialmente.”

Luego, existió una discusión sobre si se debía de consignar la fecha de inicio de la unión de hecho porque consideraba que sus efectos patrimoniales son retroactivos al momento en que se inicia tal cual lo señala Resolución No. 1934-2012-SUNARP-TR-L de 28/12/2012:

UNIÓN DE HECHO Resulta necesario que se señale de manera expresa la fecha (día/mes/año) de inicio de la unión de hecho, sea en la solicitud presentada por los convivientes, pues ello tiene relevancia jurídica para los interesados y para los terceros.

En virtud de ello se propuso como precedente:

“Dados los efectos jurídicos patrimoniales que generan las uniones de hecho al reunir los requisitos legales, resulta relevante que en el documento notarial se consigne la fecha de inicio del régimen de la comunidad o sociedad de bienes, que es la fecha en la cual se cumplen los dos años de convivencia como mínimo; lo que resultará de interés no solo para los participantes en el acto sino también para los terceros a efectos de conocer los bienes que integran el patrimonio social de la sociedad convivencial e identificar los bienes propios de los convivientes”.

Esta posición no fue compartida por la Vocal Marha Silva dado que le parecía un exceso, siendo la Vocal Mariella Aldana la que precisa:

“El notario sólo puede declarar la unión de hecho si se le acreditó que tiene por lo menos dos años continuos. Por lo tanto, la declaración notarial de reconocimiento de la unión de hecho implica que ésta tiene dos años por lo menos.”

Por lo que haciendo una interpretación por inscripción concluyendo:

“(…) Entendemos por tanto que, salvo que el notario consignara una fecha distinta a la indicada por los solicitantes, el notario está asumiendo como fecha de inicio de la unión de hecho la indicada por los solicitantes.”

Por lo que el criterio vinculante definitivo fue:

PRECEDENTE LXXXV.1.- UNIÓN DE HECHO
“No resulta necesario que el notario de manera expresa señale la fecha de iniciación de la unión de hecho, cuando dicho dato consta en la solicitud presentada por los convivientes, la misma que obra inserta en la escritura pública”.[11]

Finalmente, el Tribunal requiere para la inscripción del cese que deberá cumplirse con el principio de titulación auténtica, no bastando la sola declaración de los adquirentes en el sentido que son convivientes sino que debe ser declarado (notarial o judicialmente)[12] y deberá ser suscrito por ambos concubinos:

“INSCRIPCIÓN DEL RECONOCIMIENTO DEL CESE DE LA UNIÓN DE HECHO. Si bien la unión de hecho puede cesar por decisión de uno de los convivientes, la inscripción del reconocimiento del cese de la unión de hecho, no se puede efectuar en mérito a la escritura pública otorgada sólo por uno de los convivientes.”[13]


[1] Exp. 06572-2006-PA/TC.

[2] Resolución : 112-2014-SUNARP-TR-T de 07/03/2014

[3] Resolución: 1656-2016-SUNARP-TR-L de 19/08/2016.

[4] Resolución : 1289-2016-SUNARP-TR-L de 24/06/2016.

[5] Resolución : 210-2015-SUNARP-TR-A de 17/04/2015

[6] Resolución : 1751-2015-SUNARP-TR-L de 04/09/2015

[7] Resolución: 180-2016-SUNARP-TR-L de 28/01/2016

[8] Resolución: 2196-2015-SUNARP-TR-L de 30/10/2015

[9] Resolución: 217-2016-SUNARP-TR-T de 17/05/2016.

[10] Resolución: 1950-2014-SUNARP-TR-L de 16/10/2014

[11] LXXXV PLENO. Sesión extraordinaria no presencial realizada el día 02 de marzo de 2012. Publicado en el diario oficial “El Peruano” el 10 de marzo de 2012. Criterio adoptado en las Resoluciones Nº 2249-2011-SUNARP-TR-L del 9/12/2011 y Resolución Nº 351-2012-SUNARP-TR-L del 2/03/2012.

[12] Resolución: 1494-2012-SUNARP-TR-L de 12/10/2012

[13] Resolución: 624-2013-SUNARP-TR-L de 12/04/2013

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