Por Mariano Peró, abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú y candidato a la Maestría en Derecho (LL.M.) de la Universidad de Columbia.

El pasado 30 de noviembre, los congresistas Carlos Bruce y Alberto de Belaunde presentaron el Proyecto de Ley N° 718/2016-CR, Ley que Establece la Unión Civil (en adelante, la “Ley”)[1], la cual “pretende constituirse en una concreción de los derechos fundamentales de las personas homosexuales, bisexuales y trans, al libre desarrollo de la personalidad, dignidad, la igualdad y no discriminación y a la protección de la familia[2].”

Más allá de la discusión sobre la pertinencia o deseabilidad de esta norma, el presente artículo busca hacer un aporte tangencial (pero importante, a nuestro parecer), toda vez que de aprobarse la Ley, podría tener un efecto no previsto en las sociedades reguladas por la Ley General de Sociedades (LGS) –como ya advertimos con anterioridad[3] cuando el congresista Carlos Bruce presentó el Proyecto de Ley N° 2647/2013-CR, Ley que Establece la Unión Civil No Matrimonial para Personas del Mismo Sexo, el 12 de septiembre de 2013–.

Régimen de los aportes efectuados por los cónyuges en una sociedad

En base a nuestro comentario previo, vale recalcar que dentro del matrimonio existen dos regímenes patrimoniales: el de sociedad de gananciales y el de separación de patrimonios. A su vez, al interior del régimen de sociedad de gananciales hay dos tipos de bienes: los bienes de la sociedad y los bienes propios de cada cónyuge. En una sociedad de gananciales, se presume que todos los bienes son sociales, salvo exista prueba en contrario (como que se trate de bienes recibidos en herencia o previos a la celebración del matrimonio).

Respecto de los aportes efectuados por cónyuges en una sociedad, el artículo 37 del Reglamento del Registro de Sociedades (RRS) establece que “los cónyuges son considerados como un solo socio, salvo que se acredite que el aporte de cada uno de ellos es de bienes propios o que están sujetos al régimen de separación de patrimonios”.

Como bien señala Daniel Abramovich, “cuando existe sociedad de gananciales, el aporte realizado por uno de los cónyuges en realidad constituye, desde el punto de vista patrimonial, un aporte realizado por la sociedad conyugal. Por el contrario, (…) sí es posible que los cónyuges aparezcan contratados separadamente en caso estén bajo el régimen de separación de patrimonios, puesto que en este caso sí se trata de aportes realizados por patrimonios distintos[4].”

El efecto es importante, toda vez que el artículo 4 de la LGS exige la pluralidad mínima de dos socios para la existencia de las sociedades. De perderse esta pluralidad –y no reconstituirse en un plazo de seis meses–, la sociedad se disuelve de pleno derecho. Es decir, no basta con que dos cónyuges sean socios de una sociedad para cumplir con la pluralidad exigida por la LGS en caso se encuentren bajo el régimen de la sociedad de gananciales y aporten bienes sociales, puesto que serán considerados como un solo socio.

Eventual régimen de los aportes efectuados por los compañeros civiles en una sociedad

El Proyecto de Ley establece que los integrantes de una Unión Civil se denominan compañeros o compañeras civiles, a diferencia de los cónyuges. No obstante, al igual que el matrimonio, la Unión Civil genera un régimen de sociedad de gananciales o un régimen de separación de patrimonios, según se rigen en el Código Civil. Así, tanto los cónyuges como los compañeros civiles pueden optar por cualquiera de los dos regímenes patrimoniales existentes.

Ahora bien, debido a que el RRS establece que para la inscripción del pacto social y del aumento de capital solo se considera a los cónyuges (bajo el régimen de sociedad de gananciales y que aportan bienes sociales) como un solo socio, una interpretación literal del artículo nos llevaría a concluir que para efectos del RRS –en particular por tratarse de una norma administrativa que debe ser empleada restrictivamente por los órganos de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP)– los compañeros civiles no podrán ser considerados como un solo socio, incluso de encontrarse bajo el régimen de sociedad de gananciales.

Ello tendría como consecuencia la eventual inaplicación del artículo 37 del RRS a los compañeros civiles, por lo que cuando aporten bienes a una sociedad (incluso tratándose de bienes comunes bajo el régimen de la sociedad de gananciales) serían cada uno de ellos, considerados individualmente, los titulares de las participaciones respectivas, lo cual conflictúa con el régimen previsto en el Código Civil y al cual la Ley de Unión Civil se remite. Por otro lado, la tenencia accionaria de los dos compañeros civiles bastaría para cumplir con la pluralidad exigida por la LGS, sin importar el régimen patrimonial de su Unión Civil.

Sin perjuicio de ello, hay argumentos que permiten contradecir este resultado y considerar que a pesar de lo señalado en el RRS, debería aplicarse a los compañeros civiles las disposiciones establecidas para los cónyuges. Primero, el verdadero titular de las acciones sería la sociedad de gananciales, no cada compañero civil considerado individualmente, por lo que debería ser dicha sociedad la registrada como titular. Segundo, la ratio legis de la Ley es otorgar a los compañeros civiles un régimen patrimonial igual al de los cónyuges, por lo que deberían aplicárseles las mismas reglas en otros ámbitos legales. Tercero, por una aplicación analógica de la norma (utilizada cuando hay una laguna del derecho y una semejanza sustancial en el hecho), lo dispuesto para los cónyuges debería extenderse y llenar el vacío para el caso de los compañeros civiles. Cuarto, podría considerarse que con la dación de la Ley se produciría una derogación tácita de la parte respectiva del artículo 37 del RRS, por tratarse de una norma de rango inferior.

Propuesta de modificación del RRS

Reiteramos que el presente comentario no debe ser visto como una razón para oponerse a la Ley, sino como una recomendación para que esta sea perfeccionada, a fin de evitar discrepancias entre el Derecho de Familia y el Derecho Societario-Registral. Si bien hay interpretaciones que permitirían salvar el impasse de la norma, lo más saludable sería modificar el artículo 37 del RRS, mediante una disposición modificatoria del Proyecto de Ley o, con posterioridad a su promulgación, por iniciativa de la SUNARP –lo cual también podría ser ordenado mediante la inclusión de una disposición complementaria adicional al Proyecto de Ley para que, de aprobarse la norma, incluya tanto a los cónyuges como a los compañeros civiles, y así evitar contradicciones y posteriores complicaciones–.

La siguiente redacción (con énfasis en la modificación) sería apropiada para dicho propósito: “Para la inscripción del pacto social y del aumento de capital, los cónyuges y los compañeros civiles son considerados como un solo socio, salvo que se acredite que el aporte de cada uno de ellos es de bienes propios o que están sujetos al régimen de separación de patrimonios (…)”

De lo contrario, se contravendría el régimen de sociedad de gananciales al que se remite la Ley y podría considerarse que bastan dos compañeros civiles para cumplir con la pluralidad exigida por la LGS para hacer una sociedad. Si el objetivo de la Ley es que la Unión Civil cuente con una estabilidad jurídica patrimonial similar a la del matrimonio y evitar el establecimiento de distintos parámetros para los ciudadanos de una misma sociedad, no debe generarse un tratamiento desigual. No dudamos que esta omisión en el Proyecto de Ley ha sido involuntaria.

Coincidimos con Ricardo Beaumont en que el RRS otorga “un panorama de seguridad y estabilidad en los negocios y operaciones que se practiquen sobre dichos bienes por parte de la sociedad, evitando posibles cuestionamientos o impugnaciones que entorpecerían el desenvolvimiento eficiente de la sociedad receptora del aporte[5]”. En ese sentido, resulta trascendental que normas como la Ley que Establece la Unión Civil, más allá de su importante efecto social, no afecten la seguridad y estabilidad de las empresas.


[1] El cual puede encontrarse en el siguiente enlace: https://es.scribd.com/document/332830034/Proyecto-de-Ley-que-establece-la-Union-Civil#from_embed

[2] Proyecto de Ley N° 718/2016-CR, Ley que Establece la Unión Civil, p. 17.

[3] PERÓ MAYANDÍA, Mariano. “#UniónSocietariaYA: Sobre los eventuales aportes efectuados por compañeros civiles en la misma sociedad”. En: Enfoque Derecho. 18 de junio de 2014. http://enfoquederecho.com/unionsocietariaya-sobre-los-eventuales-aportes-efectuados-por-companeros-civiles-en-la-misma-sociedad/

[4] ABRAMOVICH ACKERMAN, Daniel. “Comentarios al Reglamento del Registro de Sociedades”. En: http://derechogeneral.blogspot.com/2008/01/comentarios-al-reglamento-del-registro.html, 5 de enero de 2008.

[5] BEAUMONT CALLIRGOS, Ricardo. “Comentarios al nuevo Reglamento del Registro de Sociedades”. Lima: Gaceta Jurídica. 2001. p. 157.

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