La última elección presidencial de Estados Unidos fue una de las más polémicas y tuvo como protagonista al candidato republicano Donald Trump. Esto último se debió, sobre todo, a sus controversiales propuestas. El pasado 20 de enero, el republicano asumió la presidencia de Estados Unidos y, en solo diez días de gobierno, ha impulsado una serie de medidas relacionadas con el aborto, la protección del medio ambiente, las políticas migratorias, etc. Además, ha hecho declaraciones polémicas en cuanto a la relación que tiene Estados Unidos con la Organización de las Naciones Unidas.

A partir de los acontecimientos mencionados, Enfoque Derecho analiza las medidas que ha adoptado Donald Trump en sus primeros días como Presidente de los Estados Unidos y cómo estas atentan contra los Derechos Humanos.

A cuatro días de su gobierno, el ahora jefe de Estado de USA emitió un decreto que establecía la prohibición del uso de recursos públicos para el financiamiento de organizaciones a favor del aborto. Es importante mencionar que esta se ejecutó a pesar de la multitudinaria marcha organizada el 21 de enero en la que esta decisión era un punto de protesta.

Negar el financiamiento a estas organizaciones que practican y/o asesoran abortos para que sean más seguros para las mujeres en todo el mundo, implica que la tasa de abortos clandestinos se incremente de forma alarmante. Ello, a su vez, se traduce en muertes y graves enfermedades que afectan a mujeres a quienes se les negó la materialización de su derecho a la libertad personal y al acceso de servicios de salud de calidad[1].

Una muestra de ello es que, a partir de esta medida, Planned Parenthood, organización que atiende médicamente a mujeres de escasos recursos económicos, dejaría de percibir financiamiento público. Es en este sentido que los representantes de esta organización manifestaron su preocupación ante el inminente cierre de clínicas alrededor del mundo que terminaría por provocar más embarazos no deseados, debido a que la organización también realiza esfuerzos en difusión de métodos anticonceptivos, y abortos inseguros[2].

Por otra parte, Donald Trump manifestó en campaña que la protección del medio ambiente no sería una prioridad en su política de Estado. Además, criticó las teorías sobre la amenaza del calentamiento global para la humanidad. Así, a los pocos días de iniciado su mandato, ya se han desplegado una serie de acciones para reiniciar la construcción de los oleoductos de Keystone XL y Dakota Access, proyectos que anteriormente habían sido cancelados debido a protestas ciudadanas y amenazas de contaminación ambiental. Asimismo, el nuevo presidente solicitó a la EPA (Agencia de Protección Ambiental) que elimine la información relacionada con el cambio climático en la página web de la Casa Blanca. Esto alertó a la comunidad científica porque significa una pérdida de años de investigación relacionada al cambio climático y al calentamiento global.

En esta misma línea, su propuesta de construir un muro en la frontera estadounidense con Mexico perjudicaría a la fauna existente en la región. Esto se debe a que la zona en la que se plantea la construcción es hábitat de más de 7 mil especies entre plantas y animales. Por ejemplo, animales como el jaguar se verían afectados, ya que, según el Centro para la Diversidad Biológica en Mexico, migra al norte en busca de alimento y regresa a suelos mexicanos para la etapa de copulación. Tanto este como otros animales han sido declarados en peligro de extinción por lo que la construcción del muro contribuiría o generaría su desaparición.

Todas estas decisiones atentan contra los esfuerzos que se vienen realizando a nivel mundial para materializar el derecho de toda persona a vivir en un entorno saludable y libre de contaminación. Asimismo, representa un grave debilitamiento en las políticas de protección del medio ambiente.

Trump ha decidido adoptar políticas migratorias hostiles como no otorgar el visado a personas provenientes de Irán, Siria, Irak, Somalia, Sudán, Yemen y Libia. Además, prohibió el ingreso de refugiados por 120 días, con el fin de examinar los mecanismos de aceptación.

El miércoles 25 de enero, el nuevo presidente de Estados Unidos finalmente buscó materializar una de las propuestas que más lo identificaban. Ordenó la construcción de un nuevo muro en la frontera que divide a su país y a México. Esto generó muchas críticas de la sociedad civil y de muchos migrantes residentes en Estados Unidos, ya que representa un retroceso en la cooperación internacional. Asimismo, decidió adoptar medidas con aquellos migrantes que residen en Estados Unidos al ordenar que se eliminen las “ciudades santuario”, es decir, aquellos poblados que albergan una gran cantidad de inmigrantes indocumentados. Adicionalmente, ordenó a su Secretario de Seguridad Nacional disminuir los fondos federales destinados a este tipo de ciudades y poblaciones.

Con respecto al sistema internacional de protección de Derechos Humanos, el republicano ha sido crítico al catalogar de ineficiente la labor de las Naciones Unidas. Es importante recordar que antes ya había manifestado vía Twitter lo siguiente: “Naciones Unidas tiene un gran potencial, pero ahora es solo un club de gente para reunirse, hablar y pasárselo bien. ¡Qué triste!”

Es en este sentido que la nueva administración pretende disminuir el financiamiento a la ONU y a los organismos en los que Palestina sea miembro. Una de las órdenes firmadas busca reducir en un 40% los fondos que Estados Unidos destina a organizaciones internacionales, lo que perjudica directamente al funcionamiento de la ONU, ya que tiene a este país como su principal contribuyente, al aportar el 22% del fondo total de la Organización. Es decir, más de la quinta parte de los recursos con los que cuenta la ONU provienen solo de Estados Unidos.

¿Por qué estas acciones llevarían a un debilitamiento del Sistema Internacional de protección de Derechos Humanos?  Recordemos que la Organización de las Naciones Unidas es el Organismo Internacional más importante en cuanto a la protección de los Derechos Humanos. Está conformado por 193 Estados Miembros, encargado de tomar medidas sobre las problemáticas más importantes que enfrenta la humanidad, tales como el cambio climático y el calentamiento global, la vulneración a los derechos humanos, el terrorismo, etc. En esa línea, la ONU tiene entre sus acciones el apoyo y la solidaridad hacia las víctimas de los atentados terroristas y la guerra contra los grupos subversivos, materializada en la asistencia tanto a ellas como a sus familiares. Esto les facilita el acceso a una vida digna. Por otro lado, la ONU también cuenta con diversos organismos, como la UNESCO, que impulsan proyectos para la mejora en las condiciones de vida de poblaciones vulnerables.

Por lo tanto, un recorte de fondos a la ONU significaría un recorte en el apoyo que brinda hacia grupos en situaciones de riesgo y en aquellos proyectos que buscan mejorar las condiciones de vida de muchas personas.

Por todo lo anteriormente expuesto, consideramos que las medidas que ha tomado Donald Trump afectan Derechos Humanos de poblaciones vulnerables, y atentan o desestabilizan el Sistema Internacional de Protección de Derechos Humanos y la cooperación internacional. En síntesis, la primera semana de mandato de Donald Trump y la protección de los Derechos Humanos no han sido necesariamente términos compatibles.


[1] http://www.elmundo.es/f5/campus/2016/02/02/56b106d822601de86c8b45ed.html

[2]http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/23/estados_unidos/1485199125_993318.html

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