Terminando con #EnfoqueEnLaCampaña, entrevistamos a Mauricio Zavaleta, politólogo por la PUCP, quién nos habla sobre las propuestas de Acción Popular.

ED: En su opinión, ¿cuáles son las propuestas más innovadoras que Acción Popular presenta en su Plan de Gobierno?

MZ: Mi comentario general del Plan es lo que pasa con la mayoría: una serie de buenas intenciones. Muchos de ellos dicen cosas que ya se están aplicando actualmente. Por ejemplo, no discuten cuáles han sido los avances en cada materia del actual gobierno o de los gobiernos pasados, no existe ese tipo de discusión ni por que hay que cambiarlo o hacia donde hay que mejorarlo.

En realidad es un Plan de Gobierno bastante chico, pues tiene 30 páginas. Sin embargo, hay algunas cosas que me llamaron la atención. El primer tema, más allá de algo específico, es que critica el actual modelo económico pero no propone algo concreto para reformar este modelo tradicional e imperante desde hace varios años. Por otro lado, una de las cosas más interesantes que he encontrado es el tema de pensiones y el sistema previsional, ya que señala que el Banco de la Nación entrará en competencia con las AFPs. Además, menciona que con un porcentaje del PBI, que puede ser entre el 0.5% al 1%, se implementará una pensión mínima para todos o al menos para aquellas personas que no han contribuido. Sin embargo, mi pregunta con respecto a ese tema sería si este tipo de pensión sería distinto a programas sociales como pensión 65 o consistiría en la ampliación de estos programas.

Otra muestra de la falta de propuestas concretas que tiene este Plan es el intento de integrar todos los programas de lucha contra la pobreza, cuando todos ellos dependen del MIDIS y ya están centralizados en el Viceministerio de Políticas Sociales. Entonces, de alguna manera, ya todos ellos están integrados. Asimismo, de qué serviría integrar Juntos, que brinda un apoyo para personas que tienen hijos y que están en situación de pobreza, con Pensión 65, el cual tiene un enfoque totalmente distinto; a menos que busques limitar las familias que tienen a dos personas beneficiarias: madre y abuelos. Más allá de eso, no encuentro mayor sentido en la propuesta.

Otra de las cosas interesantes que marcan la diferencia con otros planes de gobierno es el tema de la SUNEDU: ellos están a favor de la ley universitaria actual y el fortalecimiento de la SUNEDU. No obstante, lamentablemente, otra vez se quedan ahí y no hay mayor desarrollo de qué es lo que hay que hacer en temas de educación superior, salvo algunas cosas que de alguna manera ya existen. Entre ellas, la propuesta de aumentar en 100% el presupuesto de las universidades públicas a través de una reforma del canon. Sin embargo, reformar la ley de canon es sumamente difícil ya que el presupuesto está distribuido en varios sectores y nadie quiere que le quiten su parte. De hecho, ya hay un porcentaje que va a las universidades (como en el caso del canon minero). El problema de fondo es que el presupuesto de canon que va directamente a las universidades solo puede ser invertido en gasto fijo y no en el gasto corriente, por ejemplo, no se puede contratar un mejor maestro o darle mayores facilidades a un maestro porque esto va como gasto corriente. Entonces, lo que puedes hacer básicamente es infraestructura, la cual es necesaria, pero tienes universidades como la de Cuzco, San Antonio de Abad, que ahora tienen un campus bastante moderno pero que en términos de calidad universitaria no ha mejorado en nada en particular. Otro punto interesante respecto al tema de las universidades es la propuesta de un examen único. O sea que se tome un examen de suficiencia a todos y que en base a ello sean inscritos a San Marcos o a un centro más técnico; todo ello, de acuerdo a sus capacidades intelectuales.

Por otra parte, el Plan sugiere que quieren reactivar la Operación Popular. Este programa que se hizo en el gobierno de Belaúnde en el que los jóvenes universitarios eran llevados a trabajar una temporada a las zonas más alejadas del país. No creo que sea un programa para el siglo XXI. Ahora, lo que se podría hacer es generar incentivos, para que de manera temporal, ciertos estudiantes o egresados vayan a trabajar a una zona rural. Por ejemplo, si es que yo te doy una beca, págame la beca yéndote un año a enseñar o trabajar a una zona alejada de nuestro país. Me parece que sería mejor un plan de incentivos, en todo caso.

Luego, en términos de medio ambiente, el Plan de Gobierno está centrado en ANPs, o sea en Áreas Naturales Protegidas, y es algo que se ha venido haciendo bien a lo largo de los últimos gobiernos. Entonces, ahí no hay mayor detalle sobre qué es lo que se quiere hacer. Ellos plantean una primera fórmula que es A + E + I, que significa: Agua + Energía – Educación + Infraestructura – Innovación. Sobre el agua no hay mayor detalle, pues es un tema de recursos naturales. En el prólogo, que me parece que lo ha escrito el mismo Barnechea -a diferencia del resto del plan que me parece que lo hicieron sus técnicos- se habla de captura de agua, lo cual tiene sentido pues el agua, en realidad, va hacia la costa atlántica y es muy poca la que va a la costa del Pacífico y es esto justamente lo que va afectar a la población peruana en un futuro. Pero, otra vez, en el Plan no encuentras propuestas sobre el método para capturar el agua ni qué se hará con el ANA; pues si tienes una entidad como esta se debería discutir su rol en estos procesos, si será reformada o si se creará otra entidad.

Barnechea se ha posicionado muy bien con el tema del gas. Se ha puesto en los primeros párrafos del Plan de Gobierno que la energía es fundamental para el desarrollo de las naciones y no hay nada, en realidad, de “desarrollo” sobre qué es lo que se hará concretamente sobre energía. Se tiene unas cuantas líneas sobre hacer que los proyectos extractivos sean más rápidos, pero eso es algo que ya se contempla en nuestros días y no se dice más sobre qué es lo que se debe hacer, ni siquiera en torno al gas de Camisea. No hay nada escrito sobre Camisea.

Por último, me llama la atención que la parte más desarrollada es aquella que trata sobre reforma política y específicamente, lo que está más desarrollado es cómo cambiar el Congreso: se incluye renovación de congresistas, que si no asistes a un número de sesiones los ciudadanos puedan interponer una especie de revocatoria ante el JNE, que las comisiones ordinarias no sean anuales sino hasta medio mandato. Y entiendo este punto ya que no han sido Gobierno, aparte de la transición, desde hace 30 años pero sí han estado presentes en el parlamento. Entonces me imagino que es por eso que ahí sí tienen las cosas claras pero si uno ve las otras áreas da la impresión que no tienen idea de cómo funciona el ejecutivo.

ED: A propósito del tema de Camisea, que es algo de lo cual Barnechea se ha manifestado en múltiples oportunidades, ¿qué tanto de lo que el candidato ha manifestado y prometido en los mítines de campaña y entrevistas se refleja en el Plan de Gobierno?

MZ: El discurso de Barnechea ha estado centrado en decir basta al modelo fujimorista, es decir al modelo neoliberal: hay que hacer un modelo que esté al servicio de la gente y parte de eso es “la reconquista del Perú por los peruanos”. En base a eso se propone recuperar de manera más justa la relación en torno a nuestros recursos naturales y las industrias extractivas. El caso central es el gas de Camisea que, efectivamente, como ha bajado de precio es una situación muy desventajosa para el Perú. Ahora, el tema que se refleja, diría yo, es la buena intención de poder hacer un estado más al servicio de los ciudadanos. Pero el problema es que el político me tiene que brindar una imagen, este es el rol del político. El político debería darme una visión de país y debería decirme: yo quiero un nuevo modelo, quiero sacar más recursos de una negociación más justa entre empresas transnacionales y el país, y quiero hacer eso para poder darte educación gratuita y salud pública de calidad, que son los dos temas que desarrollan la primera parte. Pero claro, eso es lo que él debería hacer como político pero el Partido o, al menos la parte más técnica, debería decir cómo lograr eso y lo malo es que el Plan de Gobierno solo tiene buenas intenciones. Yo también podría componer un plan de gobierno igual; es decir, ese Plan podría hacerlo el 90% de todos los ciudadanos peruanos.

Tal vez lo más idóneo que deberían hacer los partidos es darnos tres o cuatro puntos clave por año y cómo es que los van a hacer porque sino va a terminar siendo este conjunto de buenas intenciones con las que todo el mundo está de acuerdo pero no se sabe cómo lo vas a lograr, cómo lo vas a realizar, cuánta plata necesitas para lograr concretarlas. Además de tiempos, precisar plazos; es decir, como cualquier otro proyecto que estableces un estimado y sobre la base de este desarrollas tus propuestas. Tampoco es que vayas a hacer algo complejo que solo los ingenieros puedan entenderlo, pero sí puedes dar más pautas de cómo es que vas a desarrollar las cosas que quieres hacer.

ED: El Plan de Gobierno de Barnechea, y tal como lo comentó usted en un inicio, toma varias propuestas y políticas de Belaúnde, ¿qué tan positivo es esto teniendo en cuenta que estamos en el 2016 y no en los ochenta?

MZ: Yo creo que políticamente la figura de Belaúnde es muy importante porque proyecta a alguien de clase media que simbolizó un cambio político importante y democratizador. Fue un presidente reformista. En los primeros años 60 se presentó como una alternativa a un APRA muy vinculado ya a las fuerzas oligárquicas, y que tenía como apuesta un reformismo que evite el progreso del marxismo en el Perú. Aparte, acababa de ser la revolución cubana en el 59, entonces había mucho temor de que eso pasara en Perú, y que los Andes se convirtieran en la Sierra maestra.

Del mismo modo, se le vincula a la honestidad, que por sus convicciones es sacado del gobierno por los militares pero que luego vuelve. Más allá que termina su gestión siendo un tipo democrático, honesto. Es así como se recuerda a Belaúnde. Pero sus gobiernos en realidad no fueron brillantes, sobretodo el Gobierno de los 80, el cual termina en crisis. Lo que pasa es que nos acordamos de la crisis de García pero él fue como que la profundización de una crisis que ya venía del gobierno de Belaúnde que, dicho sea de paso, nunca quedó muy claro hacia dónde iba. Por un lado, Ulloa, que era su ministro de economía, trató de hacer una reforma de libre mercado pero esa reforma se vio trunca por el proyecto de construir gran infraestructura que se realizaba y que terminó siendo un cambalache; pues se vino el Fenómeno del Niño más fuerte de la historia.  En resumen, el Gobierno de Belaúnde no termino bien.

Sobre las ideas reformista aplicadas ahora, yo diría que sirven en el sentido que el modelo económico ya ha cumplido su ciclo: ya se logró sacar de la pobreza a un montón de gente, el Perú ha crecido a tasas importantes. De lo que se trata ahora es de comenzar a tener un Estado un poco más social, fomentando temas claves de igualdad de oportunidades que son educación y salud pública de calidad; del resto se encargará el mercado, sobretodo el mercado laboral. Por ello, me parece muy útil que en el sistema político exista una voz que te diga: vamos hacer un cambio social-demócrata.

Sin embargo, en términos de ideas concretas sí me parece que Belaúnde queda un poco desfasado en términos desarrollistas. Hay que aceptar que en comparación con los 60, el rol del Estado en la economía no debe ser tanto, sobretodo en la planificación de la economía (como lo hacían los gobiernos de izquierda y derecho en ese momento). Pero no creo que Barnechea vaya por ahí. Su propuesta se enfoca en lograr un Estado más fuerte que defienda intereses de manera más imparcial asumiendo que el MEF generalmente va a priorizar, como punto de vista único, el fomento de las inversiones independientemente de los ciudadanos y limitar el gasto público. Entonces creo que lo de Barnechea va por el camino de fomentar el gasto público, tal como dice en el Plan de Gobierno. Además, si hay un punto de Belaúnde que puede ser útil es el gasto en infraestructura. La brecha en infraestructura es gigante y para reducirla lo que necesitas es gasto público. Sin embargo, otra vez la pregunta es: ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Qué se hará en el primer año de gestión? ¿Se harán alianzas público–privadas? ¿Qué se priorizará? Por ejemplo, ellos dicen que se han priorizados proyectos en cada región pero no están escritos en el Plan de Gobierno: eso da la impresión que en realidad no lo han hecho.

En general, yo diría que hay cosas positivas y negativas del belaundismo, todo depende de cómo apliques cada una de las propuestas, depende de quién use la imagen.

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