Embargo de Estados Unidos contra Cuba: Entrevista a Farid Kahhat

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A partir del restablecimiento formal de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, Enfoque Derecho entrevista a Farid Kahatt, profesor de Relaciones Internacionales de la PUCP, sobre la situación actual del embargo impuesto por el segundo en contra del primero.

ED: ¿Cuáles son los antecedentes y hechos históricos que generaron la tensión entre Cuba y Estados Unidos, y que posteriormente derivaron en la imposición de un embargo por parte del segundo al primero?

Bueno, hay una revolución en Cuba que derroca al régimen de Fulgencio Batista. Es una revolución iniciada por un movimiento que no era del partido comunista; el movimiento 26 de julio, nacionalista de izquierda pero no comunista en ese entonces. Sin embargo, el inicio de la tensión se da con las primeras medidas de sanción económica por parte del Ejecutivo, presidido por Eisenhower en aquel entonces. Estas se dieron por la expropiación de empresas de ciudadanos estadounidenses que no fueron indemnizadas debidamente según Estados Unidos (EEUU). O sea, la naturaleza del régimen no es inicialmente la fuente del problema, sino es el conflicto generado por la expropiación de las empresas estadounidenses que no fueron indemnizadas de manera justipreciada por parte del gobierno cubano. Cuando Cuba es expulsada de la Organización de Estados Americanos, ahí se menciona su alineamiento con la Unión Soviética, pero no en el inicio del embargo.

ED: Si bien EEUU lo denomina embargo, Cuba prefiere llamarlo bloqueo. ¿Cuál es la diferencia entre ambos términos?

Bloqueo fue lo que EEUU hizo respecto a Cuba durante la crisis de los misiles. Ahí sí el gobierno estadounidense se arroga la potestad de establecer un cordón de buques de guerra norteamericanos alrededor de la isla de Cuba, y reivindica el derecho de supervisar el contenido de buques que fueran hacia Cuba con propósitos comerciales, para evitar que llevaran más material nuclear a Cuba. Eso sí fue un bloqueo. Ahora no es un bloqueo porque, si bien EEUU tiene medidas de sanción económica contra Cuba, no impide que Cuba comercie libremente con el resto de países del sistema internacional. En ese sentido, no es un bloqueo, pero sí un embargo.

ED: ¿Qué cambios y factores han ocurrido en los últimos años para posibilitar el acercamiento entre los Estados Unidos y Cuba?

Creo que son dos factores fundamentales. El primero es la constatación de que tras cincuenta años de embargo económico, los dos propósitos fundamentales no se han conseguido. Originalmente, como mencioné, el propósito fue lograr una indemnización justipreciada a los empresarios estadounidenses, pero luego, EEUU se propone explícitamente, o cuando menos, el Congreso norteamericano se propone, el derrocamiento del régimen cubano como objetivo. Tras medio siglo de sanciones, si algo queda claro es que no solo no ha caído el régimen, sino que probablemente las sanciones hayan sido contraproducentes, en el sentido que han fortalecido al régimen porque es este quien determina quién puede acceder a los recursos en ese contexto de sanciones. Más bien, las sanciones parecen haber debilitado a la población y por ende, su capacidad de plantear demandas al Estado, porque la han hecho más dependiente de las transferencias del gobierno cubano. Entonces, por un lado, el embargo no solo no ha logrado su objetivo – el cambio del régimen político  en Cuba – si no que probablemente haya retrasado el logro de este. Entre otras razones, porque el régimen puede alegar que los problemas y penurias que padece el pueblo cubano no son producto de sus políticas, sino del embargo, una sanción producto de una agente externo. De esta manera, se trata de cohesionar el frente interno usando el espectro de una amenaza exterior.

La segunda razón es el hecho de que EEUU ha quedado en la orfandad absoluta a nivel internacional, producto del embargo. No solo la virtual totalidad de estados del planeta tiene relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba, sino que además, cada año en la Asamblea General de Naciones Unidas se somete a votación una condena al embargo estadounidense. Hasta hace unos años, EEUU podía contar con el voto favorable a su posición de, además de Israel, pequeños estados de la Polinesia si mal no recuerdo, como Tuvalu, Islas Marshall o Micronesia. En la última votación en la Asamblea General, solo Israel acompañó a EEUU. Fue la virtual totalidad de la comunidad internacional, aunque hubo también abstenciones, que condenó el embargo. Entonces, es una política a todas luces contraproducente.

ED: Desde 1996, con la ley Helms-Burton, el embargo solo puede ser suspendido con la aprobación del Congreso. Sin embargo, esto no priva al Presidente de sus prerrogativas ejecutivas para autorizar ciertas medidas en relación al embargo. ¿Qué acciones de este tipo ha realizado el presidente Barack Obama?

Él ha empezado a derogar decretos ejecutivos que imponían sanciones a Cuba, y que algunos dicen que en el fondo eran más sanciones a los ciudadanos americanos. Por ejemplo, los ciudadanos estadounidenses tienen restricciones para viajar a Cuba; aún hoy no se puede viajar a Cuba por turismo. Los viajes que autoriza el gobierno son para propósitos educativos, de cooperación científica o humanitaria, pero no para propósitos turísticos. Sin embargo, el resto de la humanidad puede viajar a Cuba en caso de proponérselo. También, se han levantado restricciones en torno a la posibilidad que tienen las entidades bancarias de operar en Cuba libremente, o del gobierno cubano de operar a través de entidades bancarias norteamericanas.

No obstante, las restricciones más serias del embargo -las que tienen que ver en general con el comercio de bienes y servicios, y las restricciones supérstites en materia de restricciones de viajes a Cuba- solo las puede levantar el Congreso. El embargo no es solo una, sino una serie de medidas. Entonces, nadie espera que haya un levantamiento inmediato del embargo – de hecho, probablemente no ocurra en los próximos años. Sin embargo, como son diversas medidas, ya hay discusiones en el senado estadounidense para levantar las restricciones de viaje, alegando que las restricciones a los viajes van en contra de normas constitucionales en EEUU, como el libre tránsito de sus ciudadanos y su derecho a viajar a donde crean conveniente sin tener que rendir cuentas al gobierno federal. Tendrían que responder por las acciones que realizan durante el viaje, pero no por el mero hecho de viajar. Pero reitero, las principales medidas las tendría que levantar el Congreso, lo cual es complicado con un Congreso de mayoría republicana, y más aun cuando falta poco más de un año para las elecciones. Sin embargo, como digo, la presunción es que esto va a ocurrir progresivamente, no de inmediato.

ED: ¿Considera apropiado el retiro del embargo?

Sí, porque lo único que ha conseguido es hacer más miserable la vida de los cubanos. Digo, más miserable de lo que ya es bajo el régimen que padecen: un régimen que coacta libertades, pero que además es un régimen que se sostuvo durante mucho tiempo gracias a subsidios internacionales, primero por parte de la Unión Soviética y luego de Venezuela. Queda claro que es un régimen que no puede sostener los niveles de vida y los indicadores de desarrollo humano que alcanzó en algún momento por su propia dinámica, sino que depende para ello de subsidios externos. A esas miserias, producto del tipo de sistema económico que tiene Cuba, hay que sumarle la miseria producto de las sanciones, que no han tenido efecto sobre la conducta del régimen en materia de derechos humanos, y que no han hecho virtualmente nada para que ese régimen cambie en lo esencial.

ED: ¿Cómo podría afectar este cambio las relaciones internacionales en América Latina?

Como decía, la posición de EEUU en torno al embargo era una posición que nadie apoya en la comunidad internacional. Eso es más cierto en América Latina, donde ha sido un tema fundamental. Habría que recordar que cuando se inicia el embargo, poco después Cuba es expulsada de la OEA, el único representante que se opone es el historiador Porras Barrenechea, quien además no hablaba por el Estado peruano, lo hacía a título personal. Es por ello que luego tiene que dejar el cargo, porque rompió con el protocolo al no opinar de acuerdo a las instrucciones de su gobierno. Eso ha cambiado. Ahora, en la OEA, virtualmente ningún país es partidario de mantener la exclusión de Cuba, de hecho, Cuba podría volver si lo deseara en este momento. La posición de EEUU ha quedado totalmente aislada, y eso es algo que le recordaban los países del hemisferio en cada oportunidad en que había reuniones de alto nivel, como por ejemplo las cumbres presidenciales hemisféricas. Ese tema sale de la agenda con esta decisión, aunque presumo que algunos gobernantes van a seguir poniendo el dedo en la llaga porque, como decíamos, el embargo va a continuar, por lo menos en tanto no derogue las normas pertinentes el Congreso.

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