Por Gabriella Wong, Analista de Behavioral Insights en Políticas Públicas de PsychoLAWgy y Asistente de Investigación en Innovations for Poverty Action (IPA).

Un niño de 6 años no va a la escuela porque quiere una mejor calidad de vida. Éste debe ser persuadido de que el colegio es “divertido” para que pueda asistir [1]. Una adolescente de 15 años deja de ir a la escuela porque tiene mejores retornos inmediatos trabajando que asistiendo a clases. Adicionalmente, un niño puede que no saque buenas notas porque él mismo piensa que no es bueno.

El Perú es diverso, sí. Para bien y para mal. En la última Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) 2016 – prueba estandarizada que se aplica a nivel nacional a todos los niños que cursan el 2º y 4º grado de primaria, así como el 2º y 4º se secundaria en escuelas públicas y privadas del Perú para evaluar el desempeño en matemáticas y comprensión lectora– se encontró que el 34% aprobó la prueba de matemática mientras que la de comprensión lectora contó con un 46,4% de aprobados. A pesar de la existencia de cierta mejora en esta prueba relativamente comparada con la del 2015, la situación se mantiene preocupante debido a que aún no se alcanza por lo menos el 50% de performance. Peor aún, estos resultados son altamente disparejos cuando se desagrega a nivel urbano y rural [2].

¿Qué factores explican estos bajos resultados?

Variando desde el performance en las pruebas estandarizadas hasta el logro de los estudios post-secundarios, éstas son determinadas por diversas razones que pueden incluir factores familiares, de la propia escuela, o del contexto en el que viven. Y probablemente, igual de importante son los factores del estudiante mismo: que presten atención en clase, que hagan la tarea, que las completen a tiempo, o comprendan lo que aprenden.

El enfoque habitual para abordar este tipos de problemas es aportar mayor inversión en las habilidades cognitivas del alumno. Desde formar a los profesores, generar materiales de aprendizaje, otorgar becas, entre otros. Y todas son muy efectivas, pero llegan a ser bastante costosas para el Estado. Mientras que los padres y profesores pueden jugar un rol significativo en la medida que estas inversiones son realizadas, las acciones del mismo estudiante finalmente determinan la efectividad de estos mecanismos.

Mientras que la economía clásica normalmente asume que los agentes toman decisiones correctas para el corto y largo plazo, la economía del comportamiento no. Esta corriente reconoce las desviaciones en las preferencias intertemporales debido a aspectos cognitivos en la arquitectura del cerebro que conlleva a resultados sub-óptimos. A través de intervenciones sencillas como simplemente informar a la población sobre cierto comportamiento, se puede desencadenar una serie de resultados bastante similares a los del enfoque clásico, pero a menor costo. En efecto, cambios diminutos en el entorno de los alumnos puede desencadenar grandes impactos como mejorar el nivel educativo de cada uno de ellos. Por tal motivo, el creciente interés de las políticas públicas en integrar estas ideas disruptivas para la mejora de la educación.

Cuando las políticas públicas conocen a la economía del comportamiento

¿Cómo las políticas pueden hacer las oportunidades de aprendizaje más fáciles, continuamente recordando a los estudiantes los retornos de largo plazo, desarrollando estrategias para moldear el mindset, y fomentar además un mejor servicio educativo?

 (1) Cambiando el chip del alumno

En el 2015, el MineduLAB  (laboratorio de innovación del Ministerio de Educación) implementó el programa “Expande tu mente” en conjunto con el Banco Mundial, la Universidad de Oxford y GRADE, para llevar a 50,000 jóvenes del país los beneficios de “nutrir el cerebro”.  Se parte de entender que si un estudiante cree que no es lo suficientemente inteligente, vive en una especie de estado “inalterable”. Sin embargo, el estudio demuestra que la inteligencia puede ser entrenada con la práctica. En tal sentido, las personas que creen que sus habilidades son maleables, aceptan desafíos y ven el fracaso como oportunidad de aprendizaje [3].

800 escuelas públicas de Áncash, Junín y Lima participaron en la evaluación que consistió en que estudiantes y profesores lean un ensayo titulado “¿Sabías que puedes hacer que tu inteligencia crezca?” y luego escriban una carta a su amigo de aula explicándole cómo pueden hacer crecer su mente. Los resultados de este programa fueron medidos a través de la prueba estandarizada en matemáticas y comprensión lectora (a través de la Evaluación Censal Estudiantil, ECE 2015) comparando a los alumnos que recibieron la intervención versus los que no la recibieron, encontrando un aumento de 3.5 puntos en promedio sobre el puntaje en matemática de la ECE (sin embargo, no se encontró efecto alguno a nivel de prueba lectora). Esto fue equivalente a tener un padre con 2 o 3 años más de educación, y lo mejor de todo, es costo efectivo (S/. 0.65 por estudiante) [4].

(2) Mejorando la infraestructura escolar

Una extensa literatura muestra que las características de la escuela representadas en la calidad de infraestructura pueden afectar negativamente el rendimiento escolar [5]. Para combatir esta problemática, el Programa de Mantenimiento de PRONIED trabaja con el responsable de mantenimiento de cada Local Escolar, quienes tienen la tarea de ejecutar el presupuesto que se les otorga de manera adecuada y en plazos definidos  con el objetivo de realizar actividades, retirar y ejecutar el presupuesto asignado. Lamentablemente, del total del monto transferido (en el año 2015), solo el 90% se retiraba y el 85% era declarado oportunamente.

En conjunto con Innovations for Poverty Action (IPA), la Universidad del Rosario, y la  Universidad de Vanderbilt, se implementó un programa en el que a través del envío de SMS a responsables de la ejecución del presupuesto para el mantenimiento de las escuelas del Programa de Infraestructura Educativa, en el 2015 se incrementó la probabilidad de que éstos ejecuten los recursos y rindan cuentas oportunamente. Las lecciones que deja este programa es que un simple “empujón/nudge” como el envío de mensajería de texto lleva a resultados como el incremento en la ejecución del presupuesto, reduciendo la brecha de responsables que no declaran (1 de cada 5 responsables que no solían hacer su declaración ahora lo hacen). Asimismo, este programa representa ser costo efectivo; por cada sol invertido en SMS, se consiguió, en promedio, incrementar en S/.880 las declaraciones oportunas (si no se enviasen SMS, 8 millones de soles menos hubiesen sido declarados a tiempo) [6].

(3) Reduciendo la brecha informativa de la educación

Probablemente uno de los principales problemas en la educación es la asimetría de información. En ese sentido, los padres de familia y los propios estudiantes desconocen (i) los retornos que da invertir en educación, (ii) la calidad educativa de cada colegio (fuera de ver solo notas, y el “word of mouth”), entre otros.

Con el fin de disminuir estas asimetrías de información, el Minedu LAB en colaboración con IPA, J-PAL, la Universidad de Princeton, y la Universidad del Pacífico, se encuentra trabajando un mega proyecto llamado “Decidiendo para un Futuro Mejor”, en el que se les muestra a alumnos de 5to de primaria a 5to de secundaria los retornos que da cada nivel educativo (No secundaria, Secundaria, Superior Técnica, y Universitaria), mostrando que entre mayor nivel de estudio posee un estudiante, mayor los ingresos futuros que obtendrá a través de un video tipo telenovela [7].

El objetivo del proyecto es evaluar la efectividad en reducir la deserción escolar mediante la provisión de información sobre los retornos a la educación a estudiantes y sus hogares a través del uso de información persuasiva utilizando videos didácticos. En este estudio, 2750 escuelas públicas escogidas de manera aleatoria tanto en zonas urbanas como rurales son las que se encuentran participando. Los resultados de esta evaluación aún están siendo analizados, pero hay un video super explicativo de los resultados esperados. (:

*[Para mayor información sobre los proyectos en eduación, les sugiero entren la página del MineduLAB].

Tomando en cuenta todas las elecciones que un niño, padre de familiar o empleador del estado puedan enfrentar y desviarlos de sus objetivos de largo plazo, la economía del comportamiento se encuentra realizando hechos significativos para sutilmente ayudar a los agentes a tomar mejores decisiones en cuanto a Educación.  Por ello, ya sea enviando un mensaje de texto o viendo un video informativo, los ejemplos mostrados sugieren la efectividad de estas herramientas relativamente baratas que puede significar un cambio en la historia sobre la educación de los niños del Perú.


Referencias

[1] Lavecchia, A., Liu, H., & Oreopolous, P. (2015). Behavioral Economics of Education: Progress and Possibilities (No. W20609). National Bureau of Economics Research.

[2] Villegas, M. (2017). Educación para el desarrollo. Foco Económico. Disponible en: http://focoeconomico.org/2017/05/12/educacion-para-el-desarrollo/

[3] Vakis R., Sánchez A., Outes I., 2015. ¡Expande tu mente! Activando el potencial educativo de estudiantes de bajo rendimiento en Perú a través de una intervención psicológica. Laboratorio de Innovación Costo-efectiva MineduLAB.

[4] Banco Mundial (2017). Peru: If You Think You Can Get Smarter, You Will.

Disponible en: http://www.bancomundial.org/es/results/2017/04/25/peru-if-you-think-you-can-get-smarter-you-will

[5] Beltrán, A., Seinfeld, J. (2013). La Trampa Educativa en el Perú. Cuando la educación llega a muchos pero sirve a pocos. Universidad del Pacífico.

Disponible en:http://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/1419/TrampaeducativaBeltranArlette2013.pdf?sequence=4

[6] Ministerio de Educación del Perú, 2016. Comunicación Efectiva para la Mejora de la Gestión Educativa.

Disponible en: http://www.minedu.gob.pe/minedulab/pdf/evidencia-para-la-accion-campana-de-sms-de-pronied-2015.pdf

[7] Ministerio de Educación del Perú, 2016. Decidiendo para un Futuro Mejor. El Efecto de la Información sobre la Deserción Escolar y el Uso del Tiempo.

Disponible en: http://www.minedu.gob.pe/minedulab/pdf/resultados-linea-de-base-decidiendo-para-un-futuro-mejor-2015.pdf 

 

 

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Obtener un resultado favorable en un juicio o arbitraje; entender al consumidor y a tu cliente; implementar políticas públicas que causen un impacto, o comprender nuestro rol como abogados y alumnos no depende únicamente de haber seguido la carrera de Derecho. Creemos que conocer cómo piensa el ser humano y qué lo motiva a actuar es esencial para el ejercicio de nuestra profesión. Es por ello que, pese haber estudiado Derecho en la PUCP, nos vemos atraídos cada día más a la Psicología y por todas las herramientas que nos brinda. Desde el Psicoanálisis hasta el Neuromarketing, el Análisis Psicológico del Derecho nos otorga, como abogados, una serie de principios, teorías y explicaciones a las conductas y a las relaciones entre todos los operadores del sistema jurídico (tomadores de decisiones, creadores de políticas públicas, litigantes, alumnos, profesores, entre otros). Así, este blog no es otra cosa que un espacio para compartir nuestras ideas con ustedes. Por ahora somos un equipo de cuatro pero esperamos ser muchos más… Mario Drago y José María de la Jara co-dictan el curso de Análisis Psicológico del Derecho en la Universidad del Pacífico. Mario es Asociado del Área de Regulación y Competencia en Miranda & Amado, y José María es Asociado del área de Litigio Arbitral de Bullard, Falla, Ezcurra +. Carlos Rojas Klauer es Asociado del área de Competencia y Propiedad Intelectual de Lazo, De Romaña & Gagliuffi Abogados y tiene estudios en Psicología del Consumidor de la Escuela de Post-Grado de la UPC.

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