De parte de todas las respondonas: Los pecados jurídicos

Nuestras autoridades, de vez en cuando, muestran detrás de sus decisiones con trascendencia jurídica, un sustento religioso. La idea del pecado que las religiones imponen explican el porqué muchos temas no han logrado éxito en nuestro país.

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Por Carlos Canevaro M., asistente de redacción de SEMANAeconómica, miembro del Consejo Editorial de Enfoque Derecho y director de la comisión de Comunicaciones del Equipo de Derecho Ambiental (EDERA).

Nuestras autoridades, de vez en cuando, muestran detrás de sus decisiones con trascendencia jurídica, un sustento religioso. La idea del pecado que las religiones imponen explican el porqué muchos temas no han logrado éxito en nuestro país. En pleno respeto a la libertad de expresión, explico esta práctica a partir de muchas decisiones en nuestro ordenamiento interno a pesar de que, el mismo, ostenta ser un Estado laico. Todo ello por cortesía de los comentarios que el cardenal Juan Luis Cipriani expresa en el programa radial “Diálogos de fe”.

El primer pecado: la píldora del día siguiente

“Los ricos la tienen y los pobre no […] los pobres quieren muchas cosas, los pobres quieren ir a la clínica americana, quieren que los atiendan más rápido”, indicó el cardenal Cipriani sobre la distribución gratuita del anticonceptivo oral de emergencia (AOE) o pastilla del día siguiente. Efectivamente, en el año 2009, una sentencia del Tribunal Constitucional prohibió la distribución gratuita de la AOE en los centros de salud del Estado. No obstante, la misma sentencia no prohibió su comercialización y, actualmente, se la puede adquirir comprándola en cualquier centro de salud privado.

El cardenal calificó de “respondonas” a las recientes declaraciones de la Ministra de la Mujer−siendo respaldada por las demás Ministras−, quien describió a esta situación como una “inequidad supina”. Esto configura una evidente violación a la igualdad en la ley de todas las mujeres al generarse una barrera económica para quienes no tengan las posibilidades de obtenerlas.

No todas son como la Virgen María: el aborto por violación

«Las estadísticas nos dicen que hay abortos de niñas, pero no es porque hayan abusado de las niñas, sino porque, muchas veces, la mujer se pone como en un escaparate, provocando», fue uno de controversiales mensajes que envió el cardenal Cipriani, a propósito de la marcha Ni Una Menos. Esto pone en relieve un tema que se archivó en el parlamento pasado: la despenalización del aborto en casos de violación. La Marcha por la Vida, apoyado ampliamente por el sector religioso, realizó un multitudinario movimiento en contra de esta causa.

“El aborto será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de tres meses cuando el embarazo sea consecuencia de violación sexual” establece el artículo 120 de nuestro Código Penal. La comisión de Constitución anterior archivó el proyecto de ley que propuso despenalizar este tipo de abortos no autorizados y obligar al MINSA a establecer protocolos para mantener los estándares de atención de calidad. En la realidad esto solo establece una pena simbólica, ya que al ser tan corta la pena, no se logra completar la investigación del delito, por lo que prescribe al poco tiempo.

El Pecado capital: matrimonio igualitario

“Nosotros vamos a seguir defendiendo a la familia, formada por hombre y mujer. Han perdido las personas que proponían un matrimonio encubierto”, señaló Rosas, entre otros argumentos basados en historias bíblicas. La protección a la familia fue el principal argumento en contra del proyecto de Unión civil archivado por nuestros legisladores. Y es que, efectivamente, este proyecto escondía el camino por el ansiado matrimonio igualitario.

El camino por la igualdad de las personas del mismo sexo estaba marcado en las propuestas de dicho proyecto. Entre ellas, las visitas íntimas en centros penitenciarios a las parejas en caso que uno de los integrantes se halle privado de libertad; la adquisición de la nacionalidad peruana en caso que uno de los miembros de la pareja sea extranjero; la obligación de inscribirse en el RENIEC para su cambio de estado civil. Finalmente, el reconocimiento de la protección contra la violencia, de la tan negada por la Iglesia en su historia, familia homosexual.

El respeto de las mayorías con las minorías a favor de los derechos humanos es el tema central en este punto. No obstante, el cardenal Cipriani en el entendimiento de la democracia como la decisión de la mayoría, solicitó un referéndum sobre esta decisión.

La última tentación de Cristo: el Estado laico

Verónika Mendoza fue una de las pocas candidatas a la presidencia que se mostró a favor de retirar los beneficios económicos y tributarios que se le otorgan a la Iglesia católica. Esto solo sería el reconocimiento del artículo 50 de nuestra Carta Magna que precisa la autonomía e independencia de la Iglesia Católica con el Estado. Hay que entender que esto es un cimiento de la democracia, como lo ha establecido la Corte Interamericana de Derechos Humanas en el caso “La Última tentación de Cristo”[1]. La laicidad busca garantizar la libertad e igualdad de todas las personas, ya que no todas pertenecen a una confesión religiosa.

Sin embargo, se encuentra vigente el Concordato de la Santa Sede, el cual otorga beneficios, exoneraciones tributarios y franquicias a la Iglesia Católica. Por ello es precisa su denuncia para seguir la línea del Estado Laico y no caer en “pecadores jurídicos”.


[1] Caso “La última tentación de Cristo” de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso, Olmedo Bustos y otros vs. Chile, de fecha 5 de febrero de 2001, fundamento Nº 79.

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