Entrevista a Alex Córdova: aspectos tributarios en el camino del Perú a la OCDE

Alex Cordova, socio del Estudio Rodrigo, Elias & Medrano, analiza los principales retos que enfrentara el Peru en el marco de su ingreso a la OCDE.

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Entrevista a Alex Córdova, socio del estudio Rodrigo, Elías & Medrano, sobre las mejoras tributarias a realizar para el ingreso de Perú a la OCDE.

EnfoqueDerecho.com: En materia tributaria, ¿qué mejoras debería realizar en el Perú, en el contexto de su postulación a la OCDE?

Alex Córdova: Hay varias cosas por hacer, sobre todo en materia de fiscalidad internacional y también a nivel de lo que es combatir la elusión fiscal. Podría mencionar un grupo de medidas que normalmente son las que viene exigiendo la OCDE a los diversos países miembros de esta organización, y a los que están postulando, como es el caso del Perú. Un primer tema es tratar de mantener políticas fiscales neutrales para la inversión extranjera. Esto implica eliminar impuestos anti técnicos o que puedan gravar el libro flujo de capitales, o por ejemplo, reorganizaciones societarias en el exterior que tienen incidencia en el país. Hay otro grupo de medidas que están orientadas al intercambio de la información, es decir, que los estados puedan colaborar los unos con los otros para establecer quienes son los contribuyentes, qué tipo de rentas obtienen en cada estado. Por otro lado, poder flexibilizar el tema de la reserva tributaria y la reserva bancaria, establecer tratamientos especiales o regulaciones rígidas para transacciones con paraísos fiscales.

También, implementar medidas internas para combatir la elusión fiscal, por ejemplo, lo que se conoce como cláusulas generales anti-elusivas, que permiten a la administración develar casos de fraude a la ley, elusión fiscal, entre otras. Finalmente, existen una serie de indicadores y recomendaciones dadas por la OCDE  a todos los países, a través del plan BEPS, que es un conjunto de medidas donde se hacen recomendaciones en temas de precios de transferencia, en temas de abusos de tratado para evitar la doble imposición, instrumentos financieros híbridos, comercio electrónico, etc.

El Perú ya está trabajando en estos temas. En particular, el actual gobierno, que se ha puesto como meta que el Perú ingrese a la OCDE, dentro del pedido de facultades presentadas hace una semana al Congreso, ha incluido un punto específico para la delegación de facultades a fin de adecuar la legislación tributaria peruana a estos lineamientos de la OCDE.

ED: ¿Qué tan posible es lograr realizar todos estos objetivos en los próximos años?

AC: Yo creo que si se delegan las facultades esto se puede regular rápidamente. Nuestra legislación no está tan atrasada, a diferencia de otras, en temas vinculados a las recomendaciones de la OCDE. Quizás habría que trabajar mucho en el tema de precios de transferencia, pero esto podría implementarse en el curso del ejercicio 2017 – 2018 como máximo. Claro, esto va de la mano con que la SUNAT implemente prácticas, políticas, y pueda ejecutar lo que dispongan estas normas para llevarlas a cabo en la práctica.

ED: ¿Qué hacer con la poca progresividad del sistema tributario peruano?

AC: El tema de la progresividad muchas veces tiene que ver con las tasas o alícuotas de la imposición sobre la renta, y efectivamente, desde el punto de vista de justicia, el impuesto a la renta peruano no es de los mejores en el mundo. Eso porque, por un lado, tratándose de personas naturales, la carga fiscal se acentúa muchísimo en los trabajadores independientes y dependientes. La fuerza laboral es la que más tributa, y con tasas bastante elevadas. Tenemos diferentes escalas que van desde el 8% hasta el 30%, de acuerdo al nivel de renta, pero son muy altas. Por otro lado, las rentas de capital están sujetas a tasas bajas, de 5%, por intereses, ganancias de capital, regalías, y otras rentas pasivas que puedan obtener las personas naturales. Ahí hay un primer problema, se recarga mucho a los trabajadores. Las tasas no son tan espaciadas como se requeriría, y lo peor de todo es que no se admiten deducciones. Prácticamente existe una deducción flat en el caso de los trabajadores dependientes para poder reducir 7 UITs del total de la renta imponible, pero eso no es suficiente. Más aún si en el Perú, a diferencia de otros países, pagas impuestos pero adicionalmente tienes que pagar por los servicios básicos que el Estado te debería brindar. Los peruanos deben pagar por educación privada, porque es de mejor calidad, salud privada, seguridad privada, y muchísimas cosas más que deberían ser rol del estado. En Europa, por ejemplo, las tasas del impuesto a la renta de las personas naturales, bordean entre el  45 y 55%, pero la gente paga con gusto porque los colegios públicos tienen un buen nivel, la salud es pública, entonces ahí hay una diferencia sustancial.

Para mejorar la progresividad, por un lado, deben establecerse tasas más espaciadas, permitir deducciones de gastos, es decir, que las personas que gastan en salud, educación, etc, puedan deducirlo, y de esa manera compensar los egresos que tienen. Algo se ha querido hacer con el actual gobierno, mejorando la calidad de la imposición sobre la renta. El problema está en que todo esto podría generar una disminución de la recaudación, y si bajamos el IGV, bajamos el impuesto a la renta de las personas naturales, y tenemos otros forados fiscales, ¿con qué se va a pagar el presupuesto público?, que además está incrementando para dotar de mejores servicios en el sector salud, educación, pago a policías, militares, etc. Ahí existe un problema entre lo que se quiere hacer contra lo que se puede hacer.

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