Enfoque Derecho: ¿Qué problemas se dieron con la implementación del sistema de explotación del primer lote Camisea? ¿Cómo se podría evitar que estos se repitan?

Alberto Varillas: El proyecto de Camisea del Lote 88 fue el primero de esa magnitud desarrollado en el Perú. Fue necesario dividir el Estudio de Impacto Ambiental en varios; uno para el lote mismo y las actividades de producción, y otros más para el transporte del gas hasta el city gate en Lurín. Los problemas fueron especialmente sociales y se fueron solucionando en el camino mientras de efectuaba el proyecto. Es difícil saber si esquemas como los del Fondo Camisea, que colaboró con la solución de parte de los problemas, puedan repetirse para el GSP.

ED: ¿Qué beneficios, tanto económicos como sociales, traería al Perú la explotación de este segundo lote?

AV: El primer beneficio es la generación de regalías y el consiguiente canon para los distritos que se ubican en el la zona de producción. Luego vendrá el pago del impuesto a la renta por el contratista y, posteriormente, el que genere el concesionario de transporte y los consumidores del gas. Además, hay que contar con los puestos de trabajo directo e indirecto y la adquisición de bienes y servicios locales. Por otro lado, hay que tener en cuenta que con la presencia de la empresa privada en estas zonas tan agrestes viene la presencia del Estado (OEFA, OSINERGMIN, SUNAFIL, etc.) que en otras situaciones sería inexistente.

ED: ¿Qué puntos clave deberían tomarse en cuenta con el desarrollo del lote “Segundo Camisea” para asegurar correctas implicancias ambientales?

AV: El Lote 58 es un lote que forma parte de lo que se ha llamado “El Gran Camisea”. Es un reservorio que empieza a explotarse a partir del lote 88 y luego del 56. El primero es lo que conocemos como Proyecto Camisea, es el que permite que el gas llegue a la zona de Lima, se convierta en electricidad en la zona de Chilca, para abastecer a todo el país y que además llegue también a otras industrias en la ciudad de Lima y a algunas conexiones domésticas. El segundo desarrollo de Camisea es el del Lote 56 en el cual el gas se lleva a la planta de Melchorita al norte de Chincha donde es liquefactado para ser exportado. Este tercer desarrollo del reservorio de Camisea es el que se va a dar a partir del lote 58 que hoy día lo tiene CNPC, la compañía estatal China.

¿Qué temas ambientales en particular deben tenerse? Hay que seguir los ejemplos de los lotes 88 y 56 que en muchos casos han resultado ejemplificadores de qué es lo que debe hacerse en materia ambiental en la actividad extractiva de hidrocarburos. Al Lote 58, habrá que añadirle algún gaseoducto. El gaseoducto sur peruano como se planteó originalmente, algún otro recorrido, o eventualmente seguir el recorrido que tiene hoy día el gaseoducto de Camisea con la finalidad de seguir abasteciendo el mercado local en materia de electricidad o eventualmente exportar lo que no necesitemos nosotros de gas. Esa es una parte del proyecto que hoy día está en standby porque no hay contrato, no hay contratista, y en el fondo no hay proyecto, así que habrá que ver qué cosa es lo que se plantea como alternativa a lo que fue el gaseoducto sur peruano hace unos meses.

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