6 de mayo de 2011

Lima y el escribidor

Hace pocos días, en Buenos Aires, se reunió la Sociedad Mont Pelerin -organización que agrupa a los más importantes liberales del mundo-, tal como se congregaron en 1947 un grupo de librepensadores multidisciplinarios con el objetivo de facilitar el intercambio de ideas de cara a la defensa de la obra más preciada del hombre occidental: la libertad. Resultaría pues paradójico (curioso, al menos) que sea éste el escenario donde nuestro Nobel, don Mario Vargas Llosa, defienda la argumentación del voto a favor de la candidatura humalista. No obstante, para quienes estuvimos presentes esa noche, la proclama no extrañó; corría el rumor de dicha posición y las molestias eran evidentes. En Lima, apenas arribado, las llamadas no tardaron. ¿Qué dijo? ¿Por