¿¡Que nadie registre esa marca!?
Como sabemos, los objetivos centrales de la legislación marcaria alrededor del mundo son de índole económico. Sobre estos propósitos se ha pronunciado William W. Fisher indicando que “un sistema de marcas está diseñado para lograr dos objetivos. El primero consiste en reducir el costo de búsqueda de los consumidores y el segundo es proporcionar a las empresas importantes incentivos para establecer y mantener una alta calidad en los bienes y servicios”.
