5 de mayo de 2012

La peste griega: salarios rígidos

Después de las muertes de tres empleados de banca, el presidente griego Karolos Papoulias lamentó que el endeudadísimo país hubiera finalmente “llegado al borde del abismo”. Debería haber tenido esa suerte. Los abismos permiten caer en las profundidades de lo desconocido. Si los salarios reales dieran ese salto, los trabajadores griegos tendrían un futuro con más opciones que las huelgas y la destrucción sin sentido.