13 de junio de 2012

El dogma de la demanda

Algunos, como Paul Krugman, desdeñan la alternativa austriaca a Keynes. Sin embargo, uno no tiene que aceptar el punto de vista austriaco para rechazar a Keynes. Los economistas de Chicago, como Milton Friedman y Robert Lucas hicieron pedazos el deficiente mito de la demanda hace décadas. Ahora, incluso los más declarados keynesianos rechazan la teoría de la dirección del gasto de Keynes a favor de teorías “neokeynesianas” que se basan en desajustes en salarios y precios.

Conociendo el derecho y economía conductual

Alguna vez, un buen amigo economista nos dijo en broma: ‘a nosotros nos pagan por predecir el futuro, y luego nos vuelven a pagar para explicar en qué nos equivocamos’. Esta frase resume lo que la Economía Conductual pretende evitar: predicciones erróneas y, por ende, normas inaplicables, inútiles o socialmente perjudiciales. Esto sucede porque algunas de las suposiciones principales de la economía neoclásica reflejan un panorama irreal[3] del comportamiento humano.