Clientes a la fuerza
No me siento cómodo con los sistemas previsionales obligatorios. La razón es muy sencilla: sé mejor que nadie en qué gastar el dinero que produzco y cuál es la manera más útil de ahorrar para mi vejez.
No me siento cómodo con los sistemas previsionales obligatorios. La razón es muy sencilla: sé mejor que nadie en qué gastar el dinero que produzco y cuál es la manera más útil de ahorrar para mi vejez.