22 de mayo de 2013

Inmoralidad del colectivismo

Debería sonar desafiante para los oídos de un colectivista, el espetarle: “Cuando alguien me convenza que iniciar el uso de la fuerza contra las personas es moral, y que esto lleva a buenos resultados, me hago socialista”. Pero claro, los colectivistas nunca podrán admitir sinceramente (por lo menos frente a los demás), que su sistema se basa en la fuerza y en la injusticia, si pretenden difundirlo con éxito como un proyecto humanitario basado en nobles ideales, y sin que derrumben precisamente la moral.