3 de junio de 2013

Editorial: Asistencialismo podrido

Si quienes defienden la utilidad de programas como el PRONAA y Qali Warma creyeron que reorganizando el programa y cambiándole de nombre iban a hacer borrón y cuenta nueva, y todo saldría de maravilla, a estas alturas hay algunas malas noticias que dar.