Editorial: La democracia empieza en casa
Hace unas semanas, fuimos testigos del fin de la precandidatura a la alcaldía de Lima de Pablo Secada tras la publicación de una serie de denuncias en su contra que lo obligaron a renunciar. Más allá de la gravedad de éstas, pudimos identificar un fenómeno que esta vez se tradujo en una intensa campaña individualista pese a que aún los procesos de consulta interna para elegir al candidato oficial del partido no habían culminado. El problema no es exclusivo del PPC. Todo lo contrario, está inmerso en el resto de partidos de nuestro país y manifiesto de distintas formas. Nos referimos a la débil o inexistente democracia interna que rige dentro de éstos; un fenómeno que buscaremos analizar en el presente editorial a partir de lo señalado por la ley que regula la materia, para así poder contrastarlo con lo que predomina en nuestra realidad.
