27 de junio de 2014

Regulando promociones comerciales para perjudicar al consumidor

Cuentan que un abogado y su esposa fueron a la reunión de egresados de una universidad en la cual se habían conocido. El abogado contemplaba a una mujer sentada en la mesa vecina que se encontraba totalmente borracha y que mecía su bebida con la mano. La esposa le preguntó “¿La conoces?”. El abogado suspiró y le dijo “Es mi ex novia. Supe que se dedicó a la bebida desde que nos separamos hace unos años y algunos amigos me contaron que no volvió a estar sobria”. Sorprendida la esposa le respondió “¡Quién diría que una persona puede celebrar algo durante tanto tiempo!”.