11 de octubre de 2014

No eres tú, es él… Alcances sobre la Protección al Garante

En un mundo cada vez más incierto, la desconfianza alcanza día más, niveles inesperados ante los diferentes aspectos que une nuestra vida a un universo indeterminado de virtudes y desaciertos, comúnmente denominado, sociedad. Especialmente, cuando innumerables diagnósticos de nuestra propia realidad, han arribado a la fría conclusión que la máxime de nuestros días es la desconfianza y cada día que nos sucede, la buena fe se convierte en un mejor ayer. Sin embargo, si al menos un halo de luz podría vislumbrarse en el marco de las relaciones de consumo, toda esperanza se quiebra cuando somos testigos de que la duda y la desconfianza, no quedaron relegadas ni mucho menos se convirtieron en la añorada excepción.