Perdida, entre la prueba y la especulación
En tiempos de inseguridad ciudadana, conflictos sociales y denuncias por corrupción, se observa el aumento de campañas de distracción –psicosociales- a la orden del día. Las llamadas “cortinas de humo” tienen copados los titulares de los principales medios de prensa ante una opinión pública que no genera interlocutores capaces de captar el interés por temas cruciales y relevantes para el bienestar de todos los peruanos. Se ha creado un consumo que persigue una dosis de surrealismo, de presunta liberación y que en realidad permiten que el ciudadano –estresado por la rutina, el tráfico y los placeres mundanos- siga envuelto en una sociedad auto-contemplativa y renuente a enfrentar sus propios problemas.
