Nuestra Constitución reconoce como uno de los derechos fundamentales de la persona ‘el derecho a participar, en forma individual o asociada, en la vida política, económica, social y cultural. Los ciudadanos tienen conforme a ley, los derechos de elección, de remoción p revocación de autoridades (…)’. Como todo derecho este implica una obligación, el hacerlo responsablemente. Tengo una amiga argentina con la que coincidimos en la terquedad de ejercer la abogacía. Digo terquedad pues en países como Argentina y Perú, el ejercicio del derecho requiere de esta virtud. Califico la terquedad como virtud considerando el contexto actual de ataque valiente a los formales (SUNAT, Indecopi) y complicidad cobarde y cómoda con los informales. Cada vez que hay elecciones, compartimos también