Vivir y morir en el VRAEM
Cuando en la década de los noventa vimos a la cúpula de Sendero Luminoso en la cárcel, un grupo de ciudadanos pensó que el terrorismo había acabado. Aún perdura en nuestra retina el traje a rayas que vestía Abimael Guzmán. Sin embargo, un remanente del ala militar de este grupo terrorista encontró refugio en la zona agreste del VRAEM, y se fue mimetizando con la población mientras que el Estado se conformaba con mantener tropas militares en la zona, pero sin ninguna política social frente a la población. El resultado fueron aeronaves caídas, grupos de militares abatidos y más héroes en la ya larga lista de las fuerzas armadas. Frente a este escenario, a inicios del 2010, fuerzas combinadas del
