Editorial: ¿Sin miedo?
El domingo pasado, Orlando vivió uno de los capítulos más oscuros de su historia. Un hombre de 29 años, identificado como Omar Siddique Mateen, abrió fuego en la discoteca “Pulse”, popular entre la comunidad gay, dejando a 50 muertos y 53 heridos. Este acto de violencia ha causado una enorme conmoción a nivel internacional, ya que se ha convertido en un lamentable recordatorio de la vulnerable posición en la que se encuentra la comunidad LGTB. Si bien en nuestro país no ha ocurrido un atentado de esta magnitud, no podemos ignorar que día a día se dan hechos que no se alejan de lo ocurrido en Orlando. Bastaría recordar el caso de Zuleimy Aylen, quien a los catorce años, fue
