Editorial | Brasil en su laberinto: ¿de qué sirve el impeachment en un contexto de crisis?
Un día oscuro para Dilma Rousseff fue, sin duda, el 1 de septiembre, cuando el Senado brasileño decidió, con 61 votos a favor, destituirla del cargo de presidenta, a través de la figura del juicio político o impeachment. La oposición arguyó que la, en ese entonces, mandataria había transferido dinero de bancos públicos a programas de responsabilidad estatal con la finalidad de cubrir el déficit fiscal de su gobierno. Esta práctica, prohibida en la Ley de Responsabilidad Fiscal del país, habría sido el detonante del inicio del proceso de destitución en la Cámara de Diputados[1]. Teniendo en cuenta este hecho, en el presente Editorial analizaremos la incidencia de la figura citada, las reacciones de los gobiernos latinoamericanos y sus implicancias
