18 de mayo de 2017

A empujoncitos (y no a cocachos) aprendí

Por Gabriella Wong, Analista de Behavioral Insights en Políticas Públicas de PsychoLAWgy y Asistente de Investigación en Innovations for Poverty Action (IPA). Un niño de 6 años no va a la escuela porque quiere una mejor calidad de vida. Éste debe ser persuadido de que el colegio es “divertido” para que pueda asistir [1]. Una adolescente de 15 años deja de ir a la escuela porque tiene mejores retornos inmediatos trabajando que asistiendo a clases. Adicionalmente, un niño puede que no saque buenas notas porque él mismo piensa que no es bueno. El Perú es diverso, sí. Para bien y para mal. En la última Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) 2016 – prueba estandarizada que se aplica a nivel nacional a