La reforma de la Ley General de Sociedades
1. Introducción Luego de la Constitución Política y el Código Civil, la Ley General de Sociedades (“LGS”) debe ser la norma más importante en el desarrollo de la actividad económica en nuestro país. Debido a su importancia es una norma que es usada “a diario” por el operador o el formante jurídico[1] y, también, debido a ese uso diario, es una norma a la que siempre le vamos encontrando “huecos” (o vacíos legales), soluciones que no se adaptan a nuestras necesidades y/o formalidades excesivas a la hora de regular nuestros intereses. Ante aquello, una de las primeras ideas generales que quiero indicar (algo de Perogrullo debo confesar) es que toda norma por naturaleza es incompleta y perfectible. Nunca encontraremos
