Por Renzo Cavani, profesor de la Pontifica Universidad Católica del Perú (PUCP) y magíster en derecho por la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS), y Alessandro Vergel, abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Día a día los justiciables sufren retrasos –muchas veces exagerados– para ver satisfechos sus derechos en el contexto del proceso de ejecución. Pero no solo ello: además padecen de las “distorsiones” o malas interpretaciones normativas en que algunos jueces incurren no con poca frecuencia. Ello ocasiona que un proceso, en principio simple, sencillo y destinado directamente a la satisfacción, se convierta en un tortuoso camino que termine ocasionándoles perjuicios irreparables. Para muestra un botón: el último “criterio” de algunos jueces encargados