
Día 1: Algo está mal. No sé precisamente qué es, pero hay algo que no marcha bien
Por: Cuerdas Separadas Ayer fue mi cumpleaños. “¡Happy Birthday to you, Doctor!”, me dijo el socio del estudio. Al instante, se plegaron al saludo vigilantes, secretarias, practicantes y abogados. Conociéndolos bien, no les interesa nada. Mi cumpleaños tampoco. Pero les agradecí. Seguí caminando. Al fondo del pasillo, el procurador asomó la cara: ¿cuántos años cumples? Le respondí con los dedos: 21. Parece que tuvieras 50. Le volví a responder con los dedos, con el del medio. Después, me ubiqué en mi pequeño escritorio. El regalo estaba allí. Una resma de papeles que esperaban ser revisados y convertidos en una hermosa apelación, en este día tan especial. Era increíble lo que me estaba pasando. Días atrás, pedí el día libre. No

