Antijuridicidad

La legítima defensa y su función en el sistema jurídico penal

«La legítima defensa no solo opera como una excepción a la regla general que prohíbe causar daño, sino que también expresa un principio fundamental del sistema jurídico: nadie está obligado a soportar lo injusto. No obstante, su aplicación no es automática, sino que exige el cumplimiento estricto de determinados requisitos. En particular, debe acreditarse la existencia de una agresión actual, real e ilegítima; la necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla; y la ausencia de provocación suficiente por parte de quien hace la defensa».

Comentarios a la concepción dual del injusto

Por Paul Iriarte, miembro actual del Instituto de Defensa de los derechos fundamentales «Eugenio Raúl Zaffaroni» Sumario: 1. Introducción; 2. Precisiones sobre la teoría del delito; 3. Injusto dual; 4. Conclusión; 5. Referencias Introducción Estudiar y poner en práctica una teoría tripartita elaborada por los estudiosos del decenio, ciertamente, genera inconvenientes. En razón de resolver cuestiones, tanto materiales como procesales. Dado que, en esa lógica, su análisis necesariamente sobre la conducta para afirmar delito, requiere ser escalonada, en suma, tiene incidencia tanto material como procesalmente. Cabe precisar, que toda teoría para tener su aceptación científica requiere ser debidamente corroborada y gozar de objetividad frente a la comunidad científica. La ciencia procesal no es ajena. Por tanto, su predictibilidad tiene razón