Por Cristina Valega, estudiante de la Facultad de Derecho de la PUCP e investigadora del Grupo de investigación de derecho, género y sexualidad de la PUCP (DEGESE)

“Si no buscas generar inclusión intencionalmente, el sistema excluye sin intención”.

Elizabeth Broderick, comisionada sobre discriminación por sexo de la Comisión de Derechos Humanos de Australia[1].

Este artículo busca sumarse a la gran cantidad de iniciativas y reflexiones ya existentes que cuestionan por qué en la mayoría de eventos académicos existe una dominante presencia de hombres expertos (mayoritariamente blancos y de mediana edad) como panelistas y una imperiosa ausencia de mujeres expertas. Además, pretende centrar el debate en el ámbito del derecho, con un énfasis en lo que ocurre en Lima, Perú.

  1. Los #PanelesSoloDeHombres predominan en el ámbito jurídico

Debido a que estos temas suelen ser invisibilizados o negados, me parece importante comenzar mostrando que la exclusión de las mujeres abogadas en paneles (y proyectos) jurídicos sí existe y que no es algo “exagerado”. Si bien no hay estadística desagregada sobre la participación de mujeres abogadas peruanas en paneles jurídicos, personalmente recopilé y analicé la data de una asociación de estudiantes de derecho limeña durante el año 2015 en torno a panelistas hombres y mujeres en sus revistas y eventos de índole jurídica. Cabe señalar que esta información es pública debido a los eventos y publicidad en las redes sociales, y cualquier persona puede analizar la existente de diversas asociaciones de estudiantes de derecho. Es así que hallé lo siguiente:

Hombres y mujeres participantes en eventos y revistas de carácter jurídico de una asociación de estudiantes de derecho durante el año 2015

Producto Cantidad de productos Hombres panelistas o autores Mujeres panelistas o autoras
Eventos 17 eventos 172 32
Revistas 2 revistas 61 6

Fuente: elaboración propia

No busco ser representativa con las cifras que expongo, pero si realizáramos aquel análisis con la mayoría de paneles y productos jurídicos de nuestro entorno, nos toparíamos con el mismo evidente resultado: una gran sub-representación de las mujeres en los mismos. Es una realidad existente.

  1. ¿Por qué las mujeres abogadas quedan excluidas o están sub-representadas en los paneles jurídicos?

Es importante enfatizar que, en la mayoría de casos, no es que las organizaciones excluyan a las mujeres de los paneles jurídicos intencionalmente. Sin embargo, su responsabilidad está precisamente en no darse cuenta que la sub-representación de las mujeres en los eventos que realizan existe, que no es un hecho aislado y que es necesario combatirla.

Es así que una de las razones por las que no son invitadas a paneles jurídicos es porque algunos de los ámbitos de búsqueda de ponentes más recurrentes son los puestos directivos de estudios de abogados, entidades públicas y empresas; los mismos que están ocupados en su mayoría por varones. Al respecto, es importante señalar que esa realidad no responde a una falta de capacidades de las mujeres, sino a estructuras sexistas invisibilizadas existentes en nuestra sociedad y dentro de aquellas instituciones; tales como que las mujeres ejercen una doble jornada laboral porque son ellas las que realizan fundamentalmente el trabajo de cuidado[2] o a que se las considera más “sensibles” y menos “racionales” y, por tanto, se las excluye de ciertos espacios de liderazgo. Siendo ello así, no significa que las mujeres abogadas sean menos capaces que sus pares hombres, sino que los ámbitos de dirección de estas instituciones no son los únicos espacios en los que se deben buscar ponentes para eventos jurídicos (y que aquellas instituciones deben adoptar políticas sensibles al género para cambiar sus realidades internas).

Una situación similar ocurre en otro de los ámbitos en los que se buscan panelistas para eventos jurídicos: la mayoría de las facultades de derecho de nuestro país tiene en su plana docente fundamentalmente a abogados varones. Nuevamente, esta situación se presenta no por un tema de capacidades, sino de roles de género como los mencionados en el ejemplo anterior, por argollas masculinas de docentes que han habido y se han mantenido, entre otras razones. Es importante señalar que esta situación es grave teniendo en cuenta que las mujeres somos un gran porcentaje de las estudiantes de las facultades de derecho hace ya varios años y que, nuevamente, implica que las organizaciones busquen ponentes abogadas en una mayor diversidad de espacios.

Existen más razones que pueden explicar la sub-representación de mujeres en los paneles jurídicos: los costos de la violencia de género son bastante altos en el desarrollo académico, los estereotipos de género están presentes muy fuertemente en relación a capacidades de teorización, el derecho ha sido concebido de manera relacionada a valores tradicionalmente catalogados como “masculinos”, entre otras. Precisamente, es por estas situaciones que sí debe tenerse en cuenta la variable de género al elegirse panelistas en eventos jurídicos o autores en publicaciones.

  1. ¿Por qué es importante cambiar los #PanelesSoloDeHombres?

En primer lugar, porque la situación existente es discriminatoria. Cabe señalar que la discriminación no requiere una intención y es importante enfatizar ello porque lo primero que se escucha por parte de los organizadores es que “no han discriminado porque no ha sido su intención excluir a las mujeres”. La discriminación implica: i) un trato diferenciado (que en este caso es la exclusión o suma sub-representación de mujeres en eventos jurídicos), ii) por un motivo prohibido (la situación de mujer), iii) que genera un menoscabo en el goce o ejercicio de uno o más derechos[3] (libre desarrollo de la personalidad, libertad de expresión, libertad de creación intelectual, entre otros). Considero que con aquellas prácticas sí se limitan los derechos de las mujeres como grupo, en relación a la falta de oportunidades que se les otorgan en las que puedan constituirse como liderezas en el ámbito jurídico, en las que puedan ser reconocidas, en las que puedan aumentar su experiencia académica o en las que puedan debatir sobre sus diferentes perspectivas y experiencias[4].

En segundo lugar, porque la exclusión o sub-representación de mujeres abogadas en paneles académicos genera que los modelos de abogados y académicos del derecho que tenemos los estudiantes y las personas en general sean fundamentalmente hombres. Ello envía mensajes y perpetúa estereotipos sobre los roles que tenemos hombres y mujeres en la sociedad: los primeros son los llamados a debatir, teorizar y reflexionar el derecho públicamente y las segundas no existimos para ello.

En tercer lugar, considero que esta ausencia o sub-representación disminuye y afecta el intercambio jurídico. Quizás no debería ser así y no debería importar si somos hombres o mujeres, pero la realidad muestra que aún se nos socializa de manera distinta y ello hace que aún tengamos experiencias de vida diferentes. Aquellas experiencias moldean nuestras formas de concebir el derecho, de teorizarlo, de aplicarlo y de crearlo. Y estimo que ello ocurre en las diferentes áreas y temáticas del derecho, también en las considerados más “duras” u “objetivas”. Es por ello que me parece importante, si bien la extensión del presente artículo no me permite desarrollar a profundidad esta idea, que la variable de sexo o género sea entendida en convergencia con otras variables al invitarse a los panelistas de un evento jurídico; tales como orientación sexual, identidad de género, discapacidad, raza, edad, etnia, entre otras.

  1. “Pero mi organización sí invitó a mujeres… solo que no aceptaron / nos cancelaron”

En esos casos se pueden buscar otras abogadas. No solamente hay algunas pocas abogadas capaces para reflexionar sobre cada tema. Además, si es un problema reiterativo que las abogadas no acepten o cancelen, debe pensarse por qué aquella situación se está repitiendo. Puede ser que los horarios o días elegidos para los eventos sean aquellos en los que algunas abogadas estén ejerciendo roles de cuidado de otras personas (incluso se les podría facilitar espacios para cuidado de las personas a su cargo mientras dura la ponencia, por ejemplo); puede ser que se esté contactando a las mujeres a último minuto o a un ínfimo porcentaje respecto de la totalidad de ponentes, entre otras situaciones que tendrían que pensarse.

Es por ello que es necesario cuestionar la razón usualmente esbozada por las organizaciones en torno a que “no hay mujeres expertas en el tema del evento” o que “las expertas existentes no pudieron participar” (de hecho esa falsa sensación de certeza se ha repetido en los diferentes países y diferentes ámbitos académicos en los que se ha traído a colación la sub-representación de mujeres en eventos académicos). En el mundo del derecho hay mujeres expertas en todas las áreas y todas las organizaciones que asumen la responsabilidad de realizar eventos jurídicos deberían considerarlas y buscar asegurar su participación.

En ese sentido, resulta importante que las organizaciones conciban a los eventos académicos no solamente como una oportunidad de brindar conocimiento teórico; sino también como una posibilidad de modificar el imaginario exclusivo y excluyente que se tiene del perfil de un profesional abogado exitoso, como una forma de contribuir a lograr la igualdad en la diversidad en el mundo del derecho.

  1. Reflexiones finales

Los sesgos de género existen y afectan las realidades de las mujeres, los hombres y todas las personas. El derecho no es ajeno a aquellos sesgos, el problema es que estos han sido invisibilizados. Entonces, es nuestra responsabilidad develarlos para no ser cómplices de la exclusión e injusticia que generan. Cuando organicemos paneles u otros productos jurídicos, visibilicemos a las abogadas; cuando nos inviten a nosotros a ser ponentes o autores, preguntemos si están tomando en consideración a abogadas mujeres y, si no lo están haciendo, refiramos ponentes mujeres y condicionemos nuestra participación a que sean incluidas. Ya existen cientos de compromisos de personas a nivel mundial de no participar en #PanelesSoloDeHombres[5], ¿nos sumaremos [email protected] [email protected] peruanos?

Algunas recomendaciones para organizadores de eventos para impulsar el balance en razón del género en eventos (del “Panel Pledge Toolkit”):

  1. Buscar la paridad en la cantidad de ponentes (50% mujeres y 50% hombres). Forzar la pregunta, si no hay paridad, ¿por qué no la hay?
  2. Distribuir los temas. Para que las voces de las mujeres se escuchen también en los temas “duros” no solamente en los “suaves”.
  3. Asegurarse que los criterios de selección de ponentes no estén sesgados de manera no intencional. Por ejemplo, si se limita a elegir entre socios de estudios, ministros, puestos de dirección en empresas, entre otros.
  4. Contactar a las ponentes mujeres tempranamente. Por si acaso sea necesario cambiar algunos enfoques del evento a realizarse para asegurar un balance de género.
  5. Consultar con diversas personas. Las mujeres ponentes pueden ser encontradas. Se les puede preguntar a otros panelistas, a organizaciones que trabajen temas de género, a instituciones, LinkedIN, Google. Se puede buscar en conferencias o eventos anteriores o de otras organizaciones.

Algunas iniciativas respecto sobre estos temas (hay muchísimas más):

Iniciativa en Tumblr: http://allmalepanels.tumblr.com/

Iniciativa en Twitter: https://twitter.com/paneldehombres

Nueva iniciativa de Facebook en Perú: https://www.facebook.com/paneldehombres.pe.5

[1] Cita obtenida de “Panel Pledge Toolkit”, herramienta desarrollada por Chief Executing Women, Women’s Leadership Institute Australia y Male Champions of Change”. Enlace: http://www.wlia.org.au/publications/panel-pledge-toolkit/

[2] Según la Encuesta Nacional del Uso del Tiempo realizada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática en el año 2010, las mujeres trabajan (incluyendo trabajo remunerado y no remunerado) 9.5 horas más a la semana que los hombres. Evidentemente, la variable de género también debe ser cruzada con otras.

[3] COMITÉ DE DERECHOS HUMANOS DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS. Observación general nr. 18. TRIBUNAL CONSTITUCIONAL DEL PERÚ. Sentencia N° 02437 20 I3-PA/TC.

[4] CHIEF EXECUTING WOMEN, WOMEN’S LEADERSHIP INSTITUTE AUSTRALIA y MALE CHAMPIONS OF CHANGE. Panel Pledge Toolkit.

[5] Algunos de ellos son los siguientes: http://www.owen.org/pledge ,  https://orbala.wordpress.com/the-pledge-to-eliminate-all-male-panels-and-anthologies/ , http://qz.com/677082/to-end-all-male-panels-more-men-are-speaking-up/ , https://www.washingtonpost.com/posteverything/wp/2015/10/13/why-i-say-no-to-all-male-panels/?utm_term=.b04c2530e9ba , http://www.huffingtonpost.com/entry/all-male-panel-pledge_us_56e848f9e4b065e2e3d77148 .

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Gener-ando Derecho es el blog del Grupo de Investigación en Derecho, Género y Sexualidad de la PUCP (DEGESE), el cual se constituye como un espacio formativo de estudiantes y docentes de la Unidad Académica de Derecho de la PUCP en los temas de derecho, género y sexualidad mediante la realización de grupos de estudio y eventos académicos. Asimismo, sus integrantes desarrollan investigaciones con el objetivo de aportar a una práctica y cultura jurídicas más equitativas, fundamentalmente en el Perú.

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