11 de febrero de 2010

Desafío Pro Bono: una apuesta contra la complacencia

Por Enrique Felices Saavedra, Socio del Estudio Miranda & Amado Abogados A comienzos de los años noventa, el presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, fue derrocado mediante un golpe de Estado que lideró el general Raoul Cédras. El cambio en el poder desató una sangrienta persecución de los seguidores de Aristide, muchos de los cuales debieron escapar de la isla para evitar un apresamiento inminente y quizá la muerte. Durante las noches que siguieron al golpe, más de cuarenta mil haitianos se precipitaron al mar sobre balsas y barcazas, y enfilaron sus precarias embarcaciones con dirección a los Estados Unidos, donde confiaban obtener asilo político. Sin embargo, las embarcaciones haitianas nunca llegaron a las costas norteamericanas, pues fueron interceptadas en mar abierto por el