Tráfico vehicular y tránsito vehicular, ¿qué hacer cuando lo primero es un problema para lo segundo?
No soy el primero ni seré el último en comentar lo caótico que se ha vuelto conducir en Lima. Con tantas calles rotas, construcciones particulares por doquier, obras públicas en marcha y la tendencia al crecimiento del parque automotor, no sólo ya no hay rutas alternas, es decir, aquellas a las que acudíamos para evitar el tráfico, sino que incluso las horas “pico” son cosa del pasado. Actualmente, toda vía se encuentra congestionada de vehículos y todo momento del día es verdaderamente un dolor de cabeza para cualquier conductor. Los problemas de salud que acarrea este escenario, producto del estrés, cansancio, angustia, entre otros, sumados a sus implicancias en la calidad de vida de las personas y en el medio
