23 de febrero de 2011

De chamanes, medicinas y oro verde

Por: Luis Carlos Medina Mejía Bachiller en Derecho de la Universidad de Lima Ministerio de Comercio Exterior y Turismo Según el Reglamento de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre aprobado en el año 2001, la bioprospección es “toda actividad orientada a la exploración, recolección, investigación y desarrollo de componentes de la diversidad biológica incluidas las especies y sus partes, compuestos bioquímicos, genes, microorganismos, entre otros; orientados en particular, pero no exclusivamente, al desarrollo de productos biotecnológicos y su comercialización o aplicación industrial”[1]. En pocas palabras y en términos menos científicos, la bioprospección es la actividad mediante la cual se hace uso de un recurso biológico, dígase una manzana, una naranja o la maca por tomar un ejemplo más cercano