18 de abril de 2011

Las elecciones, su ley orgánica y demás incoherencias

Por: Alonso Barreda Estudiante de Derecho PUCP. Ex miembro de THEMIS. Me gustaría pensar que la política no es una profesión, si no un sacrificio de distintos profesionales quienes, por un período determinado de tiempo, sacrifican sus intereses personales en pos del bien común. Sin embargo, soy consciente de que el poder corrompe y quienes permanecen mucho tiempo en él terminan olvidándose de lo que alguna vez prometieron y empiezan a preocuparse sólo por aquello que los beneficia. Por este motivo me dan asco los políticos que, pendientes de su jugosa “comisión”, se olvidan de que hay niños en Puno que mueren porque les falta una frazada. Me sorprenden los políticos que se creen defensores de la democracia y después