Qué espero este 28 de julio
En el 2006, Alan García planteó un objetivo gubernamental: reducir la pobreza relativa, la cual bordeaba el 44.5% (el 2005 cerramos con 48.7%), al 30%. No fuimos pocos quienes calificamos de exageradas las expectativas presidenciales; empero, y a la luz de los resultados (31% al 2010), sólo queda -en este plano- aplaudir. Los resultados no son, por cierto, atribuibles a la expectativa presidencial; finalmente, ello se debe a centenares de personas y proyectos que escapan a los deseos de una persona. Lo plausible es, en todo caso, el establecimiento de un objetivo cuantificable sobre un problema clave: la mejora de la calidad de vida de aquellos más necesitados. Las razones del logro, valdría la pena recordarlo, son visibles: mantenimiento de
