El ataque de las persianas asesinas
Imagínese que llega a su casa y encuentra el siguiente panorama: ve al hijo de su vecino con el lazo de la persiana de una ventana en el cuello, parece haber sufrido un accidente. Aterrado, lo toca. ¡sigue vivo! así que pide auxilio. Nadie responde. Va a la cocina y observa a la hija de su empleada doméstica en la misma situación. Luego, llega al cuarto de sus hijos y se repite la escena. Se pregunta: ¿qué pasó?
