9 de enero de 2014

Cuando el Estado ya no importa

Si acaso no estaba del todo claro, en el 2013 se enfatizaron algunos consensos sobre la caracterización actual de la sociedad peruana. Fruto del crecimiento sostenido de másde una década, la población de los estratos medios superó por primera vez a lospobres. Se discutieron aspectos técnicos relacionados con la medición de “clase media”, básicamente un término residual, pero no se disputó lo principal: somos un país socio-demográficamente distinto al de los noventas. Pero la asimilación del dato ha carecido de un ánimo crítico. No se ha visto frente alespejo del otro gran acuerdo analítico: la debilidad estatal. ¿Cuál es la consecuencia deuna sociedad mayoritariamente mesocrática cuyos habitantes no sostienen vínculos con las instituciones estatales? La informalidad nuestra de cada día es el obstáculo insuperable que impide el optimismo sensato.