marzo 2014

Entrevista al Juez Charles Schudson (versión original en inglés)

ED: Nowadays the term “success” is normally defined in economic terms, related to who has a high status or who has the best prestige and I think it’s all a final product of what being a lawyer means to society. How would you define the concept of “success”?

JCS: Well, that certainty is not a definition for success; in fact it is very interesting that we have learned from research in recent years that the least happy lawyers are frequently the ones from the highest income. We actually have research on this and the research shows that lawyers need to have a certain level of income to have security. Without that security they are not going to have happiness. But once they have reached that level of security and income continues to climb, then, happiness goes down. It’s fascinating! So we know for sure what success is not and it is not making a lot of money.

Invocando un fantasma: ¿Es conveniente replicar el Control de Concentraciones del sector Eléctrico?

Uno de los paradigmas de la regulación es la réplica de modelos regulatorios externos, es decir la importación de normas y políticas de un mercado a otro para obtener resultados similares. En ocasiones puede ser una práctica efectiva, pero también puede tornarse peligrosa si no se toman en cuenta las particularidades del mercado original ni las consecuencias que puede tener su implementación en un mercado con características diferentes. Más aún si los resultados originales de dicha regulación han sido negativos o inexistentes.

EnfoqueDerecho entrevista al Juez Charles Schudson, Fernando Del Mastro y Teresa Mejía, expositores del evento Felicidad y Educación Legal

ED: Hoy en día el término “éxito” se define normalmente en términos económicos, pues es relacionado con quien tiene un alto estatus o un gran prestigio, siendo todo esto producto de lo que ser abogado significa para la sociedad. ¿Cómo definiría usted el concepto de “éxito”?
JCS: Definitivamente esa no es una definición de éxito. Hemos aprendido algo muy interesante de la investigación en los últimos años: los abogados menos felices son frecuentemente los de más altos ingresos. De hecho, los estudios muestran que ellos necesitan tener cierto nivel de ingresos para ganar seguridad porque sin esto no van a ser felices. Lo sorprendente es que una vez que llegan a ese nivel de ingresos, y siguen subiendo sus ganancias, el nivel de felicidad cae. ¡Es fascinante!

Editorial: Una inviable -y demagoga- propuesta

Hace aproximadamente una semana, las polémicas declaraciones del ex presidente Alan García Pérez, sobre la implementación de la pena de muerte para criminales protagonizaron las primeras planas de algunos medios. A raíz del deleznable asesinato del hijo del burgomaestre de San Juan de Lurigancho, Carlos Burgos, García se mostró fervientemente a favor de esta medida, lo que propició inmediatamente el rechazo por parte de autoridades como el Ministro de Justicia, Daniel Figallo, y el Fiscal de la Nación, José Peláez Bardales. Ciertamente, no pretendemos ahondar mucho en un tema que consideramos ya zanjado. Lo que sí, creemos es importante señalar algunos aspectos que todo ciudadano debe tomar en cuenta a fin de evitar peligrosos apasionamientos que ofusquen nuestra capacidad de razonar. Desde esta tribuna nos encontramos en contra de una condena como tal por los motivos a señalar.