Las externalidades de los imbéciles
Hace algunos días muchos limeños nos dimos con la sorpresa de que alguna autoridad juiciosa había decidido colocar en la Costa Verde (una vía tradicionalmente considerada como rápida) alrededor de 10 gibas (o conocidos como rompe muelles) en un acto de odio hacia todos los que transitamos por allí a diario. Y es que los dos rompe muelles que ya existían al frente del Club Waikiki causaban ya suficiente congestión en horas punta, que no se tuvo mejor idea que aumentarlos. El argumento que dan es obviamente el mismo que se utiliza para justificar la existencia de estas construcciones: son necesarios para que los conductores reduzcan la velocidad. Muchos ciudadanos aún conservamos la esperanza de que estos sean solo temporales y se encuentren allí debido a la presencia de obras (y por tanto obreros circulando) y a la feria gastronómica Mistura.
