
Eliminemos el “Día de la Mujer”
La frase que titula este artículo la he escuchado más de una vez entre los grupos sociales que frecuento. No obstante, sea cual sea el contexto en el que se dé, escuchar tal proposición nunca deja de sorprenderme – y jamás dejará de indignarme. Para mí, y para muchas otras mujeres en el Perú y el mundo, la existencia del 8 de marzo no solo conmemora la lucha femenina para reconocer nuestros derechos fundamentales (como participación política, inserción en el mundo laboral, entre otros), sino que esta fecha es también una alarma que recuerda que aún existen desigualdades que deben ser resueltas antes de afirmar que ha acabado la época en donde se discrimina, violenta, y subestima a la mujer.
