
Una última esperanza
Por: Kiara Bazan, estudiante de derecho en la PUCP y miembro del consejo editorial de EnfoqueDerecho.com El 22 de noviembre de este año, el Perú dio un gran paso con respecto a la búsqueda de las personas desaparecidas en el conflicto armado interno que vivió nuestro país en la década de los 80. Se trata de la creación del Banco de Datos Genéticos. Este instrumento fue implementado en 1987 en Argentina para ‘‘garantizar la obtención, almacenamiento y análisis de la información genética que sea necesaria como prueba para el esclarecimiento de delitos de lesa humanidad’’[1]. En el presente artículo se analizará este instrumento, cómo funciona, cuál es su fin y la forma en cómo su implementación ha ayudado en otros
