22 de diciembre de 2017

Vivir lejos, lejos de qué

Por: Sheyla More Sánchez, estudiante de la facultad de Derecho de la PUCP y ex directora del programa de desarollo social Khuska “La vida me ha enseñado a salir dos horas antes de ir a la universidad, al hospital, a lugares de recreación, o al centro de trabajo”. Esta afirmación la compartimos muchos de nosotros[1] como normalidad; sin embargo, basta detenernos un momento para reflexionar lo que significa esta situación. La lejanía de los espacios que efectivizan derechos tan importantes como la educación, la salud, el libre desarrollo de la personalidad, a través del derecho a los beneficios de la cultura, y el trabajo no debe ser normal, ya que la accesibilidad de los derechos es parte del contenido esencial