
¡Prueba prohibida, señor juez!
Por Julio Casma, estudiante de Derecho de la PUCP y miembro del Consejo Editorial de Enfoque Derecho. Días atrás, el abogado de Nadine Heredia, Wilfredo Pedraza, comunicó a los medios que solicitaría a la Segunda Fiscalía de Lavado de Activos que se invaliden como pruebas a las famosas “agendas”. Ello debido a que estos cuadernillos fueron “sustraídos y manipulados”, y por tanto, deben considerarse como prueba prohibida[1]. Sobre estas declaraciones se han manifestado diversas posturas: están aquellos quienes creen que el pedido de Pedraza podría tener éxito y los que consideran que las agendas no son pruebas prohibidas y deben ser valoradas en la investigación contra la ex Primera Dama. Pero más allá de esta discusión, será la Fiscalía quien

