12 de febrero de 2020

Día 4: La Caída del Abogado Maldito

Por Cuerdas Separadas ¿Era azul o celeste? ¿Verde o turquesa? Me quedé un buen rato tratando de averiguar el color del mar de fondo. Él, desde algún lugar de la Riviera Maya, me envió un video de agradecimiento por la tesis terminada. “Quedó, como quien dice, de putamare”, dijo. Tenía una copa de gin tonic, lucía el torso bronceado, parecía un pollo a la brasa; la vista del hotel permitía ver palmeras, arena blanca y caribe. Luego, habló en tono plural: “hemos hecho un gran trabajo”, “nos costó mucho prepararlo”, “por fin lo terminamos”. Mientras tanto, pensé: qué tal concha este miserable; yo escribí todo. Sin mucho interés, me contó que la investigación fue aprobada por el asesor (docente fantasma