
“Yo peco de ser un pendejo, mujeriego”: Una falacia que esconde violencia
Por Andrea Cabello, bachillera en Derecho por la PUCP, trabaja en la Dirección General contra la Violencia de Género del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Actualmente cursa el Programa de Segunda Especialidad en Derecho Público y Buen Gobierno de la PUCP. “Yo peco de ser un pendejo, mujeriego” Esta fue la defensa que presentó Stefano Tosso[1], actor y profesor de una academia de teatro, quien ha sido recientemente denunciado por acoso sexual por parte de sus alumnas; defensa que, sin embargo, refleja constructos sociales que están detrás de la mayoría de estos casos de violencia. Y es que no, esto no puede continuar así. Es hora de dejar atrás las absurdas ideas de galanteo y la famosa frase
