Penal

La irracionalidad del fanatismo: rezago de costumbres inquisitorias y morbosos castigos

Por: Marco Zaldívar Estudiante de Derecho en la PUCP. Miembro de THEMIS. Constantemente podemos oír voces que se alzan en defensa de los Derechos Humanos. Sin duda, encontramos alrededor del mundo distintos hechos que hacen manifiesta la necesidad de que existan instrumentos que protejan a los ciudadanos. Hace no muchas semanas se realizaron múltiples protestas en contra de la condena otorgada a una mujer en Irán por el delito de adulterio, contemplado en la sharía[1]. La consecuencia es la muerte, personalmente estoy a favor de dicha pena aunque se me ocurren medios más adecuados y para delitos más graves. Este artículo no busca defender esta medida, pues debatir sobre la teoría de la pena o tratar de convencer a alguien

Sobre el proyecto de ley de obscenidad: a cruzar los dedos.

Por: Milo Ruiz González Miembro de Themis. Durante los primeros ciclos de la carrera de Derecho, los estudiantes aprendemos lo básico. Levantamos los cimientos sobre los cuales construiremos luego el Derecho. En el curso básico de Derecho penal, se tratan temas como tipicidad, antijuricidad e imputabilidad, se recalcan –desde las primeras clases- que sólo aquellas conductas graves y que la sociedad busca desterrar son objeto de la sanción penal. Asimismo, se resalta que la sanción penal es la última medida que debe tomar el Estado para tutelar intereses y sancionar conductas. Entonces un simple razonamiento, que también estoy seguro muchos han hecho en esas primeras clases, nos puede llevar a afirmar que un “sobreuso” del derecho penal y de la