Por Damaris Valdiviezo, directora de comunicaciones de Somos Amalia. Desde Olinda Silvano, líder de la Comunidad Shipibo Konibo de Cantagallo, hasta Andrea Barrientos, agricultora de la provincia de Lucanas en Ayacucho, se constatan diversas injusticias que no solo afectan a estas individuas, sino también a sus respectivas comunidades. En este inicio de año, estas voces se han alzado para denunciar la injusticia, la explotación laboral y la falta de desarrollo de quienes, a pesar de contribuir de manera significativa al progreso del Perú, no reciben una remuneración adecuada en ningún aspecto que les favorezca. Olinda Silvano, reconocida líder de la Comunidad Shipibo Konibo, experta en el arte del kené y respetada sanadora peruana, cuya imagen adorna las monedas de colección, ha