La república

Editorial | Caso El Comercio: ¿Concentración de medios?

El 20 de agosto del año 2013, se firmó un contrato de venta de acciones de las empresas Epensa y Abs por parte de los señores Angois – Banchero (vendedores) y El Comercio (comprador). Cabe señalar que dichas empresas son propietarias de los diarios ‘Ojo’, ‘Correo’, ‘Ajá’ y ‘El Bocón’. El 18 de noviembre de 2013 ocho ciudadanos entre periodistas, editores y empresarios periodísticos, interpusieron ante el juzgado constitucional de Lima una demanda constitucional de amparo contra los señores Agois Banchero y las compañías Empresa Editora El Comercio S.A. y Servicios Especiales de Edición S.A.C (en adelante los demandados), para la protección del derecho de libertad de expresión e información en su dimensión de pluralismo informativo. El pasado 24 de

Enfoque Semanal del 31 de mayo al 6 de junio

Grupo La República presenta demanda por designación de director periodístico de América TV El Grupo La República presentó una demanda contra la Empresa Editora El Comercio, ahora Vigenta Inversiones, por el supuesto ejercicio abusivo de un derecho societario cuando designaron al nuevo director periodístico de América TV. Dicha demanda fue presentada ante el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Lima.  Según indica la demanda, el 13 de febrero de 2003 las partes suscribieron un convenio de accionistas, el cual establecía en la cláusula 7.3 el procedimiento de designación del director periodístico. Sin embargo, según señalan los demandantes, no se cumplió dicha cláusula cuando el accionista mayoritario de América TV decidió remover inesperadamente a la entonces directora periodística

La falsa república y la comunidad ausente

Por Gorki Gonzales Mantilla, Profesor principal de la Facultad de Derecho de la PUCP A la memoria de Javier Neves Mujica Querido maestro de muchas generaciones y un ser humano excepcional    En los momentos más difíciles de un país se reconoce la fortaleza moral de la comunidad que lo conforma, así se han logrado vencer y superar las peores crisis y calamidades. Pero esta es una cualidad que se abre paso solo cuando el valor atribuido a los bienes y valores comunes se sobrepone a las ambiciones personales y a los intereses de grupo. Desafortunadamente, ese no parece ser el rasgo que define nuestra historia como país. Los recientes acontecimientos evocan velozmente algunos de los más sombríos episodios de nuestra